Caos al oriente de la Ciudad de México a causa de las inundaciones
- Joanna Millan
- 22 junio, 2026
- Municipios
- Ciudad de México, EdoMéx, Inundaciones, oriente
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Iztapalapa, CDMX.- Decenas de miles de pasajeros que utilizan la Línea A del Metro férreo (de Pantitlán a La Paz), tuvieron que caminar decenas de kilómetros desde la estación Guelatao hasta la terminal de La Paz, o incluso más allá, debido a las inundaciones y al cierre de las estaciones Peñón Viejo, Acatitla, Santa Marta, Los Reyes y la terminal La Paz.
Desesperados, pero acostumbrados a las inundaciones en la calzada Ignacio Zaragoza, desde Guelatao hasta el puente de La Concordia, donde el nivel del agua subió un metro de altura, los usuarios de la Línea A buscaron apoyo en patrullas y camiones torton que los llevasen hasta lugares secos y poder continuar su viaje a La Paz, Ixtapaluca, Chicoloapan, Chimalhuacán, Chalco, Valle de Chalco, Tlalmanalco y Amecameca.
A partir de las 18:30 horas de ayer lunes, la zona se volvió un caos interminable que se repite año tras año, debido a que los drenajes se encuentran totalmente azolvados. El Metro solo ofreció servicio de Pantitlán a Guelatao, y de esta manera decenas de miles de usuarios que habitan en municipios de la zona oriente tuvieron que bajar del tren férreo y caminar a lo largo de la calzada Zaragoza para llegar hacia algún punto seco de dicha arteria y tomar algún transporte que los condujera hasta sus destinos.
Pero este panorama, que se repite año tras año en la zona, también abarcó a las carreteras federales México-Texcoco y México-Puebla. En la primera, desde el municipio de La Paz, las “olas” de aguas negras que bajaban del cerro hasta la carretera impedían el paso de vehículos de todo tipo, mientras miles de pasajeros provenientes de la Ciudad de México caminaban entre inmundicia a las 7 de la noche.
Bajo el puente de Los Reyes, a la altura del hospital No. 53 del IMSS, el tráfico se detuvo por completo debido a que las aguas negras impedían el paso de vehículos y peatones tanto de ida a Texcoco como de ingreso a la Ciudad de México.
En la zona de Izcalli, olas provenientes de los cerros de Ayotla inundaron la carretera, a la altura de la zona conocida como Chapas-Triplay, impidiendo el paso de vehículos particulares y transportes públicos, muchos de los cuales se quedaron varados o “nadando” entre aguas negras.
Autoridades de Protección Civil y Bomberos de La Paz apoyaron en el transporte de miles de afectados. Las patrullas y vehículos de los cuerpos de socorro no se dieron abasto pretendiendo avanzar en medio de las inundaciones.
De la estación Guelatao a La Paz, entre el tráfico de miles de vehículos detenidos en la carretera, los pasajeros del Metro inundaron la arteria y prácticamente obstruyeron el avance de los automotores.
La terminal La Paz de la Línea A se convirtió en “alberca” donde nadie podía caminar o avanzar en vehículo. Los usuarios, resignados, manifestaron su tristeza porque, dijeron, las autoridades conocen el problema pero nada hacen para resolverlo.







