Seguridad privada advierte sobre el uso delictivo de apps de entrega
- Redacción
- 6 mayo, 2026
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Ciudad de México.- La falta de controles efectivos en las aplicaciones de transporte y mensajería representa un riesgo creciente para la seguridad de los usuarios y la población en general, advirtió el especialista en seguridad privada Alejandro Desfassiaux, al señalar nuevas modalidades delictivas que aprovechan la operación de estas plataformas digitales.
De acuerdo con datos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la Ciudad de México, entre el 1 de enero y el 21 de septiembre del año pasado fueron detenidas 187 personas que se hacían pasar por repartidores de aplicación, señaladas por su presunta participación en robos a casa habitación.
Las autoridades han identificado una modalidad conocida como “falso repartidor”, en la que los delincuentes utilizan uniformes y mochilas de entrega de comida para simular ser trabajadores de plataformas digitales. En estos casos, el agresor llega a bordo de una motocicleta a los domicilios, toca el timbre o la puerta y observa si la vivienda se encuentra sola.
Posteriormente, y en algunos casos con apoyo de cómplices, ingresan a robar objetos de valor para huir rápidamente del lugar, aprovechando la apariencia inofensiva que les brinda el disfraz de repartidor.
El especialista alertó además sobre la proliferación de perfiles y grupos en redes sociales donde se ofrecen cuentas de aplicaciones de transporte privado por aproximadamente 600 pesos, sin necesidad de procesos formales de verificación. En estos esquemas, únicamente se solicita una fotografía y un nombre para habilitar el acceso.
A ello se suma la facilidad con la que pueden adquirirse mochilas de reparto en mercados y tianguis, con precios que van de los 200 a los 500 pesos, lo que permite a delincuentes simular pertenecer a empresas de entrega sin mayor control.
“En redes sociales, pero también en mercados y tianguis, cualquiera puede comprar las mochilas que utilizan los repartidores de comida, lo que facilita que un delincuente se haga pasar por uno de ellos”, señaló Desfassiaux.
El experto también advirtió sobre los riesgos sanitarios derivados del uso no regulado de este equipo, al señalar que no existe certeza de que las mochilas sean empleadas exclusivamente para el transporte de alimentos, lo que representa un posible riesgo para los consumidores.
Como antecedente, recordó que en 2017 una mochila de servicio de entrega de alimentos fue asegurada con presunta mariguana durante un operativo en la zona de Tepito, en la capital del país.
Pese a la preocupación por el uso indebido de estas plataformas, Desfassiaux subrayó que los propios repartidores formales también son víctimas de la delincuencia. En el Valle de México, indicó, se han detectado más de 45 casos en los que el crimen organizado habría utilizado a repartidores para la distribución de sustancias ilícitas e incluso para la entrega de mensajes de extorsión.
Actualmente se estima que más de 2.5 millones de personas trabajan en aplicaciones de reparto y transporte en el país; sin embargo, no existe un padrón actualizado que permita verificar plenamente su identidad o su vínculo laboral formal con las plataformas.
Ante este panorama, el especialista hizo un llamado a las empresas tecnológicas responsables de estas aplicaciones para implementar mecanismos más estrictos de control y selección de conductores y repartidores, a quienes comúnmente se les denomina “socios”, lo que —dijo— permite evitar responsabilidades laborales y fiscales.
“Es necesario exigir mayor control a las empresas dueñas de estas aplicaciones, con el objetivo de que realicen una selección cuidadosa de conductores y repartidores”, afirmó.
Entre las medidas propuestas, destacó la implementación de mochilas con código QR asignadas de manera individual a cada repartidor, lo que permitiría evitar su comercialización en el mercado negro y facilitar su trazabilidad.
Asimismo, planteó la necesidad de aplicar exámenes antidoping, pruebas psicométricas y revisiones de antecedentes penales como parte de los requisitos para operar dentro de estas plataformas.





