Aumenta consumo de anfetaminas, alcohol y tabaco en menores de 12 años: Naveda

Toluca, Méx.- El consumo de sustancias psicoactivas en el Estado de México se mantiene en niveles similares al promedio nacional; sin embargo, preocupa el incremento del consumo a edades cada vez más tempranas, con un inicio promedio de 12 años, advirtió José Raúl Naveda López Padilla, director del Instituto Mexiquense de Salud Mental y Adicciones.

En entrevista, el especialista explicó que los datos más recientes de la Encuesta Nacional sobre Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco 2024, ENCODAT 202 revelan una disminución en el consumo de alcohol, pero un aumento en el uso de otras sustancias, particularmente entre niñas, niños y adolescentes.
Entre las más consumidas actualmente en la entidad destacan las metanfetaminas, además del alcohol y el tabaco.

“El consumo de cualquier sustancia psicoactiva antes de los 25 años tiene efectos directos en el cerebro, al tratarse de un órgano aún en desarrollo”, dijo.
Pues, estas sustancias impactan principalmente el sistema de recompensa y el sistema dopaminérgico, relacionados con las emociones y la toma de decisiones, lo que incrementa el riesgo de trastornos de salud mental en jóvenes.

Subrayó que las adicciones no deben verse como fallas morales, sino como trastornos de salud mental que requieren atención profesional. “Una adicción no se quita sola, necesita tratamiento especializado y acompañamiento”, enfatizó, al tiempo que llamó a las familias a buscar ayuda temprana y evitar la normalización del consumo.

En cuanto a la estrategia institucional, el director del Instituto Mexiquense de Salud Mental y Adicciones destacó que se impulsan campañas de prevención dirigidas a jóvenes, niñas, niños y adolescentes, con un enfoque educativo y psicoeducativo, así como la promoción de alternativas sanas como actividades culturales, deportivas y comunitarias, en coordinación con otras instituciones.
Reconoció que uno de los principales retos es ampliar la cobertura y difusión de los servicios de atención, ya que muchas personas desconocen los espacios disponibles en el sector salud para atender problemas de salud mental y adicciones.

Señaló que el incremento en el consumo de sustancias es un fenómeno global, influido por cambios en la dinámica familiar, el acceso temprano a la tecnología y otros factores sociales.
Por ello, insistió en la necesidad de fortalecer el entorno familiar, reducir la exposición de menores a contenidos nocivos y generar espacios seguros que favorezcan un desarrollo integral y saludable.