GRILLANDO

Un Año Nuevo siempre representa la oportunidad de un inicio, así que este 2026 lo recibimos con la esperanza de que será mucho mejor que el 2025, que, en lo personal, fue uno de los años más complicados en mi vida, por ello, siempre hay que confiar en Dios y en uno mismo para seguir adelante y encontrar la ruta que nos permita mejorar.

Sin embargo, este año inició de forma vertiginosa a nivel global y en México, un reflejo de la involución del ser humano que pareciera sigue sin entender la importancia de la solidaridad, la libertad, la fraternidad, el respeto y la solidaridad, entre otros valores, que nos permitan ser mejores en todos los sentidos.

Muchos gobiernos siguen pesando en el dinero y el poder, no el beneficio de la gente, por ello, es que los conflictos armados e invasiones son una constante que ponen a temblar la estabilidad y la paz mundial, algo que afecta a nuestro querido México, que, en medio de nuestros problemas, no podemos crecer en lo económico, algo que nos sigue generando conflictos en muchos sentidos.

Los retos son enormes, como lo han sido desde que tengo uso de memoria, sin embargo, la consigna sigue siendo la misma para la gente trabajadora y honesta, el levantarse diariamente para llevar el pan a sus hogares, una lucha constante en la que no podemos ignorar lo que pasa en nuestro pueblo, ciudad, estado, país o planeta, por lo que cada quien debe buscar aportar su granito de arena para mejorar, de lo contrario, todo seguirá complicándose.

Siempre he preferido ver el vaso de agua medio lleno, por esa razón confió en que en México aún somos más los buenos que los malos, de ahí nuestra responsabilidad para seguir trabajando con la convicción de que nuestra tierra será un lugar más digno para vivir, un lugar de oportunidades, de progreso, de desarrollo, con paz, legalidad, educación y solidaridad, elementos necesarios para combatir lo que está mal y aquello que diario nos genera tantos problemas.

LA GRÁFICA DE HOY

Es una de las imágenes que se hizo viral ayer, pues muestra un avión militar de Estados Unidos en el Aeropuerto Internacional de Toluca, algo que hasta el cierre de esta edición las autoridades mexicanas no habían confirmado o descartado, dejando una incertidumbre social.

Según imágenes y hasta videos, el C-130J Super Hercules de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, presuntamente aterrizó en Toluca, un avión que se utiliza en operaciones militares y misiones humanitarias, algo que seguramente esta mañana tendrá que ser aclarado por las autoridades que deberán dar una explicación al respecto.

Lo cierto, es que como mexicano no deja de impactarme que tantas personas en nuestro país estén a favor de una invasión gringa, una incongruencia que no solo atenta contra nuestra soberanía, sino contra el nacionalismo y patriotismo que han sido elementos que nos impulsan para luchar por un México mejor, lo anterior, sin importar los escenarios complicados que hemos vivido a lo largo de nuestra historia.

Por muy mal que estemos en casa, no vamos a permitir a un ajeno o un vecino venga y se meta, que tome las soluciones que nos corresponden tomar a nosotros, por ello, es que nuestro gobierno y todos los partidos políticos, deben unirse y condenar cualquier intento de invasión, tal como lo fue en la última incursión militar de Estados Unidos en México a través de la Expedición Punitiva en 1916 y 1917, con el objetivo de capturar a PANCHO VILLA, un fracaso que ocasionó tensiones diplomáticas y militares. Y no olvidemos la más grave de todas en entre 1846 y 1848, cuando los gringos nos robaron casi la mitad de nuestro territorio (aproximadamente 2.3 millones de km²) con la firma del Tratado de Guadalupe Hidalgo.

Así que por ninguna razón se puede estar a favor de la intervención estadounidense, una situación, que toda la clase política y gobernante de este país está obligada a atender para garantizar nuestra soberanía y autonomía nacional, aquella que deberá fortalecerse debilitando al crimen organizado y a la corrupción, pero a través de las manos de las y los mexicanos, no de la intervención extranjera.

Y VA DE CUENTO
En los portales de Toluca, iba caminando LUIS LÓPEZ con su hijo Pepito y se encuentran a su amigo JORGE CASTILLO, un reconocido político mexiquense, a quien saluda y le presenta a su pequeño hijo.
En eso, JORGE, queriéndose hacer el chistoso, le dice al pequeño: Ah, tú eres Pepito el de los cuentos.
A lo que el chamaco le responde de inmediato: No, yo soy el de los chistes, el de los cuentos es usted, señor político…

HASTA mañana con más GRILLANDO. Comentarios en “X” en @pepenader o en [email protected]