Dormir bien y hacer ejercicio protegen la salud cerebral

Toluca, Méx.- Dormir bien, realizar actividad física, mantener una alimentación saludable y ejercitar la mente son hábitos que ayudan a prevenir enfermedades neurológicas y a preservar la memoria, la autonomía y la calidad de vida, indicó neurólogo Oscar Sánchez Escandón, colaborador del Centro Neurológico y de Sueño.

En el Día Mundial del Cerebro, llamó a cuidar el cerebro desde edades tempranas, pues su salud depende de las decisiones que tomamos todos los días y no únicamente de la atención médica cuando aparece una enfermedad.
“El cerebro hace posible nuestra memoria, el aprendizaje, las emociones, el movimiento y la capacidad de relacionarnos con los demás. Su buen funcionamiento determina nuestra autonomía y bienestar, por lo que cuidarlo debe ser una prioridad durante toda la vida”, dijo.

Sánchez Escandón explicó que reducir el riesgo de enfermedades neurológicas está al alcance de todos, tomar acciones como controlar la presión arterial, la diabetes y el colesterol; evitar el tabaquismo; dormir lo suficiente; mantenerse físicamente activo y conservar un peso saludable son medidas que protegen la salud cerebral.

A ello se suma mantener la mente activa mediante la lectura, el aprendizaje de nuevas habilidades, la resolución de problemas, la música o la convivencia social, actividades que fortalecen las funciones cognitivas.
El especialista indicó que las necesidades del cerebro cambian con la edad, y es que durante la infancia es fundamental favorecer un desarrollo neurológico adecuado; en la juventud, alcanzar el máximo potencial cognitivo; en la edad adulta, controlar los factores de riesgo cardiovascular; y en la vejez, preservar la memoria, la independencia y la calidad de vida.

Refirió que las enfermedades neurológicas varían en cada etapa de la vida, ya que en la infancia predominan los trastornos del neurodesarrollo, la epilepsia y las enfermedades neuromusculares, genéticas o metabólicas; durante la adolescencia y la adultez joven son más frecuentes la migraña, la epilepsia, los trastornos del sueño, los traumatismos craneales y la esclerosis múltiple.
Mientras que en la adultez destacan el evento vascular cerebral, las neuropatías asociadas a la diabetes, los trastornos del movimiento y las complicaciones neurológicas de enfermedades metabólicas, en el caso de las personas mayores aumenta la frecuencia del deterioro cognitivo, la enfermedad de Alzheimer, la enfermedad de Parkinson y otras demencias.

No obstante, apuntó el experto, el envejecimiento no implica necesariamente pérdida de la memoria o de la autonomía: “Envejecer no significa perder inevitablemente las funciones cognitivas. Muchas enfermedades pueden prevenirse o tratarse si se detectan oportunamente”.

Ante este panorama, el especialista recomendó buscar atención médica inmediata ante pérdida repentina de fuerza en un brazo o una pierna, desviación de la boca, dificultad para hablar, pérdida súbita de la visión o un dolor de cabeza intenso y diferente a cualquier otro, ya que podrían ser señales de un evento vascular cerebral.

Asimismo, recomendó está pendiente ante cambios persistentes en la memoria, la personalidad o el comportamiento, convulsiones, temblores, alteraciones del equilibrio, insomnio prolongado, somnolencia excesiva o dolores de cabeza frecuentes requieren una valoración médica.

“Nunca es demasiado pronto para comenzar a cuidar el cerebro ni demasiado tarde para adoptar hábitos que protejan la memoria, la autonomía y la calidad de vida. Reconocer los síntomas a tiempo puede evitar secuelas permanentes e incluso salvar una vida”, dijo.