EL AGUA TRATADA: EL RECURSO DESPERDICIADO DE MÉXICO
- Luis Eduardo Mejia Pedrero
- 7 junio, 2026
- Columnas
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Cuando se habla de la crisis hídrica en México, la discusión suele centrarse en la escasez de agua, la sobreexplotación de acuíferos, las sequías o la construcción de nuevas fuentes de abastecimiento. Sin embargo, existe un recurso que ya está disponible, que ha requerido cuantiosas inversiones públicas para su generación y que, paradójicamente, continúa siendo desaprovechado en gran parte del país: el agua residual tratada.
Cada día, millones de metros cúbicos de aguas residuales son recolectados en los sistemas de alcantarillado de las ciudades mexicanas. Posteriormente, una parte importante de ese volumen es conducida a plantas de tratamiento donde se eliminan contaminantes para cumplir con los parámetros establecidos por la normatividad ambiental. No obstante, una vez tratada, gran cantidad de esta agua es descargada a ríos, canales, barrancas o cuerpos receptores sin que se aproveche nuevamente para actividades productivas, urbanas o ambientales.
La situación resulta paradójica. Mientras numerosos municipios enfrentan problemas de abastecimiento y restricciones en el suministro de agua potable, enormes volúmenes de agua tratada se desperdician diariamente. Durante décadas, México ha realizado importantes esfuerzos para ampliar la cobertura de saneamiento. Se han construido cientos de plantas de tratamiento con recursos federales, estatales y municipales. Los avances son significativos si se comparan con la situación existente hace apenas treinta años. Sin embargo, el éxito de una planta de tratamiento no debería medirse únicamente por la calidad del agua que descarga, sino también por su capacidad para reincorporar ese recurso al ciclo productivo.
En los países con mayor desarrollo en materia hídrica, el reúso del agua se ha convertido en una práctica estratégica. El agua tratada se emplea para riego agrícola, mantenimiento de áreas verdes, procesos industriales, recarga de acuíferos, usos recreativos e incluso, mediante tratamientos avanzados, para complementar fuentes de abastecimiento humano.
México, en cambio, continúa considerando el tratamiento como el final del proceso y no como el inicio de una nueva oportunidad. Las razones son diversas. Una de las principales es la falta de infraestructura para distribución y aprovechamiento. En muchos casos, las plantas de tratamiento fueron diseñadas para cumplir metas de saneamiento, pero no se desarrollaron simultáneamente las redes necesarias para transportar el agua tratada hacia potenciales usuarios.
También existen barreras económicas. Frecuentemente resulta más sencillo para algunos sectores continuar utilizando agua de primer uso proveniente de pozos o fuentes superficiales que invertir en sistemas de conducción para aprovechar agua residual tratada. Esta situación se agrava cuando las tarifas por extracción de agua no reflejan completamente los costos ambientales asociados a la sobreexplotación de los recursos hídricos.
A ello se suma un problema cultural. Persisten percepciones negativas sobre el reúso del agua, aun cuando los procesos modernos de tratamiento permiten alcanzar niveles de calidad adecuados para múltiples aplicaciones. La desinformación y la falta de difusión han limitado la aceptación social de esta alternativa.
Las consecuencias de este desaprovechamiento son considerables. Cada metro cúbico de agua tratada que no se reutiliza representa una oportunidad perdida para reducir la presión sobre ríos, presas y acuíferos. Significa también un desperdicio de la energía, infraestructura y recursos financieros invertidos en el proceso de saneamiento.
La situación adquiere mayor relevancia en un contexto de creciente estrés hídrico. Diversas regiones del país enfrentan disminuciones en la disponibilidad de agua, incremento de la demanda urbana e impactos asociados al cambio climático. Bajo estas condiciones, continuar descartando agua tratada equivale a ignorar una de las fuentes más confiables y sostenibles disponibles.
Los organismos operadores y las autoridades de los tres órdenes de gobierno enfrentan el desafío de transformar la visión tradicional del saneamiento. Ya no basta con recolectar y tratar las aguas residuales; es necesario impulsar esquemas integrales de economía circular del agua, donde cada gota sea aprovechada al máximo antes de regresar al medio ambiente.
Esto implica desarrollar infraestructura de reúso, generar incentivos económicos para los usuarios potenciales, fortalecer los marcos regulatorios y promover una cultura que reconozca el valor estratégico del agua tratada.
Existen ejemplos exitosos en diversas ciudades mexicanas donde el agua residual tratada se utiliza para el riego de parques, camellones, campos deportivos e incluso para actividades industriales. Sin embargo, estos casos continúan siendo la excepción y no la regla. La paradoja es evidente: mientras se buscan nuevas fuentes de abastecimiento cada vez más lejanas y costosas, una fuente permanente de agua se desperdicia diariamente frente a nuestros ojos.
La seguridad hídrica del futuro no dependerá únicamente de construir más presas, perforar más pozos o trasladar agua desde otras cuencas. También dependerá de nuestra capacidad para aprovechar de manera inteligente los recursos que ya tenemos. En una nación donde el agua comienza a convertirse en uno de los principales desafíos del desarrollo, el agua tratada no debería considerarse un residuo. Debería reconocerse como lo que realmente es: uno de los recursos estratégicos más valiosos y desaprovechados de México.
PIENSA GLOBALMENTE, ACTÚA LOCALMENTE
Uno de los problemas que enfrenta el uso del agua regenerada es la aceptación por parte de la ciudadanía quizá basándose en que el tratamiento no elimina los contaminantes. El agua residual contiene a lo más un 5% de contaminantes. La tecnología de hoy en día permite una depuración total. Recuerden #SalvemosOjuelos.
Reciban un abrazo de su amigo, Luis Eduardo Mejía Pedrero. Comentarios al correo [email protected] Instagram @mejiapedrero Twitter @cuencalerma o por Facebook.






