SÓTANO UNO

  • Hantavirus y Mundial
  • Colofón. – El ser de Metepec
  • La del estribo. – Soberanía en disputa

Raúl Mandujano Serrano. Periodista

Hantavirus y Mundial. – “No salimos del coronavirus y ya estamos con alerta por el hantavirus. No es de Dios”, dice Brenda, mi siempre amable waitress de esa longeva cafetería del centro histórico, mientras de fondo se escucha “Ben”, que quizá la recuerden por ser el tema de “Ben, la Rata Asesina”, interpretada por Michael Jackson: Ben, the two of us need look no more, We both found what we were looking for. With a friend to call my own, I’ll never be alone, and you, my friend, will see, You’ve got a friend in me.

El hantavirus se hizo popular hace unos días, tras detectarse un brote registrado en un crucero que navegaba por el Océano Atlántico. Se trata de una enfermedad asociada con la proliferación de roedores, con ratas pues, y es capaz de ocasionar graves daños a la salud de humanos. El tema es que su transmisión sí es posible de persona a persona y, con la proximidad del Mundial, habría que prever. De ahí que la Secretaría de Salud haya emitido un aviso a todas las unidades médicas del país, a las clínicas de segundo y tercer nivel de atención, y unidades de Vigilancia Epidemiológica Hospitalaria, dado que, si alguna persona llega infectada al estadio, podría causar un brote mortal al estilo de la “Guerra Mundial Z” (Que bueno que ya no está Hugo López Gatell). Y no hay tratamiento. Sólo dar ventilación y esperar que el cuerpo responda. Que miedo.

Colofón. – El ser de Metepec

No, no se trata del alcalde Fernando Flores Fernández, aunque bien podría pasar por un extraño ser. Pero, hace ya algunos años, en 1994, cerca de Pilares, en el barrio de Santa Cruz, vecinos de la zona relataron que afuera de su casa un ovni sobrevolaba alrededor de las milpas. Y más aún, hablaban de un extraño ser oculto entre “las cañas” y que, por su forma, podría ser un alienígena. 

La casa y la milpa fueron visitadas por cientos de periodistas y curiosos, hasta el propio Jaime Maussan. Tiempo después, unos tres o cuatro años quizá, un campesino dijo haber capturado al “espécimen” con una trampa para ratas y lo mató ahogándolo en agua con sal. Lo llamaron el “ser de Metepec”, y se referían a él como un bebé alienígena con forma de mono. Sin embargo, ufólogos que estuvieron en el lugar desmintieron dicho avistamiento y la existencia de ese ser.

Durante la Cumbre Mundial Ovni, en el 2007, Maussan reveló que el famoso “ser de Metepec” medía 15 centímetros. Su cuerpo se digitalizó y advirtieron cierta similitud con los humanos, en su cráneo, manos, pies y espina dorsal. Muchos de nosotros hemos visto luces en el cielo, y creemos (estamos seguros, de hecho) que son ovnis, aunque bien pudieran ser globos del globero de la alameda. 

Hace unos días, el presidente Trump ordenó desclasificar los archivos Ovni, pero aclararon que no constituyen ninguna prueba de vida extraterrestre. Casi todo lo relacionado con el tema es falso. Caray, tantas pruebas y evidencias y ninguna es cierta, Pareciera ser el juicio contra Rubén Rocha Moya.

La del estribo. – La disputa por la soberanía

Mientras degusta de un plato de frutas con miel, el amanuense entiende que, para el gobierno, la defensa de la soberanía está en la protección de sus políticos de militancia, aunque haya pruebas de sus vínculos mafiosos. Le parece al periodista que los patriotas deben voltear a ver a los desplazados de Guerrero, a las madres buscadoras, al país que dicen defender, pero abandonan… Hasta otro Sótano. Mi X @raulmandujano