EL VALLE DEPORTIVO

Pedro Eric Fuentes López

Mientras perseveremos y resistamos, podemos conseguir todo lo que queramos. Mike Tyson

Para que todo surta efecto hay que imprimirle fuerza, tenacidad, compromiso y lealtad, sobre todo, contar y mantener la fe, quizás hasta el último suspiro, porque nadie sabe cuándo llegará ese momento en el que, señalan, llega con férrea idea de lo que se consiguió en tiempo y forma, fue lo que alcanzó, también señalan que la buena voluntad tiene tintes de arrepentimiento por no haber -al menos- intentado todo… Las particularidades, contrariamente a lo que se dicta, no deberían canalizarse hacía los ciclos de fin de año, sino ser constante todos los días hasta que el cúmulo de horas, días y meses, ofrezca como reconocimiento el extraordinario y excelso esfuerzo del deber ser, ese que solo lo consiguen a fuerza de voluntad, sueños y trabajo, quienes a pesar de las adversidades no se limitan a observar el paso de los ganadores, sino que pasan a ser parte del selecto grupo que levantan la cabeza, fijan la mirada en el horizonte y levantan los brazos en son de agradecimiento, de tal suerte que es inevitable que llegue el agua saladita que sale por los ojos inundados y cargados de derrotas y victorias. La celebración consiste, entonces, en avanzar sin detenerse porque de ese momento hacia adelante hay mucho más trecho que antes, más adversidades, caminos escabrosos y hasta caídas con sangre, sin embargo, quien se levanta ya lleva voz de mando porque es bien sabido que no cualquiera lo consigue.

Ahora bien, el deporte es así, justo así. Se trata de victorias y derrotas, además de los típicos empates, empero, todo -absolutamente- se trata de preparación física y mental, constante, permanente para poder enfrentar el reto inmediato, que en ocasiones, es al día siguiente y acá aplica que aún habiendo salido victorioso de un certamen, es doblemente importante seguir luchando con ese esfuerzo que se necesita y, del otro lado de moneda, triplicarlo para poder alcanzar el objetivo que dicho sea de paso, aunque tarde un poco, con esa mentalidad de ir adelante a pesar de todo y contra todos, se llega a conseguirlo, insisto, más adelante que temprano.

Y justamente cuando en nuestro país nos pasa de todo y de nada, el deporte mexicano en este año se enfoca en los Juegos Olímpicos de Invierno -Milán-Cortina-, los Juegos Centroamericanos y del Caribe en Santo Domingo, y el Clásico Mundial de Béisbol, de este último buscando afanosamente el crecimiento total y de una vez, con la mira bien puesta en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. Obviamente y de manera necesaria y obligada, se busca seguir destacando en disciplinas como: clavados, tiro con arco, atletismo, ciclismo y flag football, así como consolidar y apoyar a deportistas y atletas de las diversas disciplinas y si a esto le agregamos que además es año de la Copa Mundial de la FIFA 2026 y se es sede del certamen, entonces estamos en la coincidencia de avanzar como señalé líneas arriba, en un permanente trabajo de día y noche, a nivel individual y mucho más en lo colectivo, porque eso no para ahí o nada más por un evento, sino que se trata de una seguidilla de impulso, fomento y protección, con la consabida intervención oportuna, directa y real de las autoridades y no únicamente para la foto.

Creo absolutamente importante que la sinergia que tenga el ente de gobierno en sus diferentes sectores y la iniciativa privada, así como todos los involucrados en el deporte, otorgará a los

atletas mayor y mejor preparación y por ende mejores resultados. Si bien es cierto que 20025 fue un reto significativo en todas las esferas de la vida, fue fundamental para el despertar del cual apunto, entonces ahora que se retoman y se instauran cosas buenas como las que se hicieron en el pasado historia, tan simple y complejo como el renacimiento de la Olimpiada Nacional, pues ahora, inevitable y necesariamente se tiene que contar con la visión exacta y pulcra para, por ejemplo, utilizar la tecnología, renovarse y reinventarse, porque la vida, el mundo y el deporte, avanzan constantemente.

Por eso y más este 2026 además de preverse como un año duro y hasta complejo, nos dará y brindará la oportunidad de valorar y re-categorizar cada una de las áreas de oportunidad del deporte, pero también me queda claro que se debe y se tiene que seguir trabajando unidos todos aquellos inmersos en la materia y desde la trincheras personales y grupales, con claridad, convicción y con el firme propósito de que el deporte siga siendo una de las mayores fuerzas y herramienta de transformación del tejido social que tiene nuestro país, creo que es sin duda y en todo sentido, a nivel personal y colectivo, que es un punto de partida para una etapa de renovación, de reflexión y, sobre todo, de modernización. Que así sea!!! Ojalá…

Pásenla bien!!!