Fe y flores dan vida a fiesta patronal de Santa Ana Ixtlahuatzingo
- Laura Velásquez Ramírez
- 26 julio, 2026
- Estado de México
- EdoMéx, Feria, flores, Ixtlahuatzingo, Toluca
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Tenancingo, Méx.- Lo que comenzó hace más de dos semanas como una serie de reuniones entre vecinos, terminó por transformar el templo de Santa Ana Ixtlahuatzingo, comunidad del municipio de Tenancingo, en un auténtico jardín. Decenas de familias, floricultores, jóvenes, adultos mayores y niños unieron esfuerzos para decorar la parroquia con miles de flores naturales y celebrar la fiesta patronal de Santa Ana y San Joaquín, una tradición que año con año fortalece la identidad de esta localidad productora de flores.
Bajo la temática de El Jardín del Edén, los habitantes cubrieron la fachada y tapizaron el interior del templo con figuras elaboradas completamente con flores de distintos colores, tamaños y especies.Se trata de muchos animales, árboles, ángeles y personajes bíblicos forman parte del montaje que busca representar el relato de la creación y que convierte al recinto religioso en una verdadera obra de arte natural. Más allá de la belleza del decorado, los habitantes destacaron que el valor de esta tradición radica en el trabajo en conjunto ya que, durante días, cada familia aportó flores, materiales, tiempo y mano de obra para que el templo luzca en su máximo esplendor, como una forma de agradecer a los santos patronos por la salud, el trabajo y las cosechas recibidas a lo largo del año.
Carlos, floricultor de la comunidad y uno de los participantes en la decoración, explicó que la organización comienza semanas antes de la festividad y que prácticamente todo el pueblo se involucra.”Aquí todos ayudamos. Unos ponen flores, otros acomodan los arreglos, otros limpian o preparan la iglesia. Lo hacemos con gusto porque es una muestra de nuestra fe y una forma de agradecer por el trabajo y la salud que hemos recibido”, comentó.
Recordó que desde que tiene memoria siempre ha apoyado con esta tradición, que año con año la reciben con gusto y devoción, sus padres le inculcaron el amor y cariño por su comunidad. “Siempre he colaborado, siento que es una manera de agradecer y al mismo tiempo, de seguir transmitiendo la tradición a nuestros hijos, no hay mejor inversión que fomentar nuestras actividades que vienen desde nuestros abuelos”, dijo.
La participación comunitaria también refleja la vocación florícola de Santa Ana Ixtlahuatzingo, donde gran parte de las familias se dedica al cultivo de flores ornamentales, actividad que además de impulsar la economía local se convierte en el principal elemento para embellecer su principal celebración religiosa.
El templo permanecerá abierto para que visitantes y turistas puedan apreciar la decoración floral, considerada uno de los principales atractivos de la fiesta patronal. Cada año, cientos de personas acuden para admirar el trabajo artesanal realizado por los propios habitantes, quienes convierten la fe, la tradición y las flores en un motivo de encuentro comunitario.







