CNSP exige reforzar capacitación tras agresión de guardia en Santa Fe

Ciudad de México. La actuación de un guardia de seguridad privada durante la agresión de una recepcionista en un hotel ubicado en la zona de Santa Fe fue calificada como “inadmisible” por el Presidente Jurídico y de Relaciones Políticas del Consejo Nacional de Seguridad Privada (CNSP), Raúl Sapién Santos, quien consideró que el caso exhibe deficiencias en la capacitación y entrenamiento de algunos elementos del sector.

La postura del organismo surge luego de la difusión de un video en redes sociales en el que se observa a un hombre insultar y posteriormente golpear a una trabajadora de recepción hasta derribarla, mientras un guardia de seguridad privada permanece sin intervenir de manera efectiva para proteger a la víctima.

Para Sapién Santos, la conducta del elemento contraviene los principios básicos que rigen la labor de la seguridad privada y evidencia la necesidad de reforzar la preparación del personal encargado de salvaguardar la integridad de las personas.

“Los protocolos en empresas de seguridad reguladas, que capacitan debidamente a sus elementos, son muy claros: debe salvaguardarse en todo momento la integridad y seguridad de las personas”, afirmó.

El especialista explicó que la intervención de un guardia no implica necesariamente responder con el uso de la fuerza o involucrarse en una confrontación física directa con el agresor. Por el contrario, señaló que los procedimientos establecidos privilegian la protección de la víctima, la contención de la situación y la solicitud inmediata del apoyo de las autoridades competentes.

“En este caso en particular, el guardia de seguridad debió priorizar la protección de la mujer agredida, sin necesariamente caer en la confrontación física directa, al tiempo que debió solicitar apoyo de las autoridades”, puntualizó.

Añadió que uno de los aspectos fundamentales en la formación de los elementos de seguridad privada es el desarrollo de habilidades para manejar situaciones de crisis mediante técnicas de control verbal, presencia disuasiva y estrategias de desescalamiento del conflicto.

“Es aquí donde la capacitación cobra especial relevancia, toda vez que un guardia bien entrenado puede distender y mitigar un conflicto mediante presencia y comandos de voz, sin incurrir en confrontación física, la cual podría derivar en un escalamiento de la violencia”, explicó.

El presidente jurídico del CNSP subrayó que la preparación constante del personal resulta indispensable para que los elementos puedan responder de manera adecuada ante hechos de violencia, especialmente cuando existe un riesgo inminente para la integridad física de las personas.

De acuerdo con cifras del Consejo Nacional de Seguridad Privada, en México operan aproximadamente seis mil 500 empresas de seguridad privada debidamente registradas. Sin embargo, el organismo estima que al menos el 25 por ciento de ellas no ha actualizado sus protocolos de actuación, situación que representa un desafío para la profesionalización del sector y la homologación de buenas prácticas.

Ante este panorama, el Consejo mantiene una campaña permanente dirigida a sus empresas afiliadas con el propósito de fortalecer la capacitación de los guardias de seguridad privada, promoviendo actuaciones alineadas con los derechos humanos, la perspectiva de género y la protección prioritaria de las personas.

El organismo considera que casos como el ocurrido en Santa Fe deben servir como un llamado de atención para revisar los procesos de capacitación y certificación del personal, así como para garantizar que quienes desempeñan funciones de seguridad cuenten con las herramientas técnicas y los conocimientos necesarios para responder de manera oportuna y eficaz ante situaciones de emergencia.

La agresión, captada en video y ampliamente difundida en plataformas digitales, generó indignación entre usuarios de redes sociales debido a la aparente pasividad del elemento de seguridad durante el ataque, reavivando el debate sobre la preparación, supervisión y responsabilidad de las empresas dedicadas a prestar servicios de seguridad privada en el país.

Especialistas del sector han señalado que la función principal de estos elementos consiste en prevenir riesgos, proteger a las personas y actuar conforme a protocolos establecidos, privilegiando siempre la integridad de las víctimas y la coordinación con las autoridades cuando la situación lo requiera.