PRI mexiquense se reorganiza y busca fortalecer la democracia con los Defensores de México

Por: José Nader y Sergio Nader
Foto: Jaime Arriaga

Toluca, Méx.– En un momento que muchos consideran el más complejo en la historia del Partido Revolucionario Institucional en el Estado de México, tras dejar por primera vez la gubernatura y asumir el papel de principal fuerza de oposición, la presidenta del Comité Directivo Estatal del PRI y senadora de la República, Cristina Ruiz Sandoval, sostiene una visión distinta al asegurar que el partido no está derrotado y que atraviesa una etapa de reconstrucción sustentada en el trabajo territorial y la participación de su militancia.

Durante una entrevista concedida a El Valle, la dirigente afirmó que el reto no es únicamente recuperar posiciones políticas, sino volver a conectar con la ciudadanía y demostrar que el PRI ha cambiado.
“Este no es el PRI de antes”, enfatizó en varias ocasiones al explicar el nuevo modelo de organización que impulsa con la estrategia denominada Defensores de México, un esquema que, aseguró, busca privilegiar el trabajo de campo por encima de los acuerdos internos.

Aunque reconoce que la derrota electoral marcó un antes y un después para el priismo mexiquense, Ruiz Sandoval rechazó que el partido viva su peor momento. “Muchos dicen que sí, pero yo nunca lo he creído. Cuando uno ama a su partido y está acostumbrado a trabajar en territorio, entiende que las crisis también representan oportunidades para reconstruirse”, señaló.
Recordó que durante casi una década recorrió el país como dirigente nacional de la CNOP, experiencia que le permitió observar cómo el PRI perdió fuerza en distintas entidades al abandonar el trabajo cercano con la militancia. “Aprendimos que cuando un partido deja el territorio, termina perdiendo a su gente. Eso fue justamente lo que decidimos evitar en el Estado de México”, dijo.
Explicó que, desde su llegada a la dirigencia estatal hace poco más de un año, emprendió una gira permanente por municipios y comunidades para reencontrarse con la estructura partidista.

Señaló que encontró un priismo “deprimido”, convencido de que el partido había desaparecido políticamente tras la derrota estatal. “Había que decirles que no estábamos muertos. Los números demostraban otra cosa”.
Como ejemplo, mencionó, que en la mayoría de los municipios el PRI obtuvo en 2024 una votación superior a la registrada en la elección de 2021, aunque reconoció que esos incrementos no fueron suficientes para recuperar posiciones de gobierno.
Al abordar la pérdida de confianza ciudadana derivada de casos de corrupción y excesos cometidos, Ruiz Sandoval reconoció que hubo errores en el partido y sostuvo que el problema nunca fueron las siglas partidistas, sino quienes ejercen el poder. “No son los partidos, sino las personas”, dijo.

Incluso afirmó que gran parte de quienes dañaron la imagen del PRI ya no forman parte del instituto político. “Hoy tenemos la casa más limpia que antes. Siempre duele que un militante se vaya, pero hay algunos cuya salida no duele porque le hicieron mucho daño al partido”, expresó.
Aseguró que la prioridad será seleccionar perfiles con experiencia, capacidad y reconocimiento social. “No basta con ser honesto; también hay que saber gobernar”, dijo.

Frente a quienes anticipan una eventual pérdida del registro del PRI en el Estado de México, la dirigente descartó por completo esa posibilidad, asegurando que el priismo conserva una estructura territorial única en el país, presente prácticamente en todas las secciones electorales.
Destacó que el partido continúa siendo la segunda fuerza política del Estado de México en número de votos y sostuvo que esa base territorial permitirá competir nuevamente por gobiernos municipales y distritos.

Como ejemplo recordó el caso de Coahuila, donde el PRI logró conservar la gubernatura, destacando que “la gente entendió que el único partido que podía derrotar a Morena era el PRI”.
Sobre la creación del movimiento Defensores de México, cuyos integrantes rindieron protesta durante un multitudinario evento realizado el pasado fin de semana, Ruiz Sandoval aseguró que la convocatoria fue completamente abierta, con cerca de mil 500 personas que decidieron integrarse al programa, organizado desde los comités municipales.

En este sentido, adelantó que durante julio y agosto los Defensores recorrerán comunidades para escuchar a la ciudadanía y construir una plataforma política basada en las principales demandas sociales. Además, dijo que buscarán confrontar, mediante trabajo territorial, los resultados del actual gobierno federal. “Vamos a escuchar y también a desenmascarar aquello que, desde nuestra perspectiva, no ha dado resultados”, mencionó.

La dirigente fue enfática al negar que el programa Defensores de México represente una plataforma anticipada para repartir candidaturas, afirmando que quienes participan no tienen garantizada ninguna postulación rumbo a las elecciones de 2027; además de añadir que el nuevo PRI pretende dejar atrás las prácticas tradicionales de negociación política.
“Este no es el PRI de antes. Aquí no hay acuerdos en lo oscurito ni decisiones tomadas desde las cúpulas”.

Explicó que el desempeño de cada militante podrá medirse mediante indicadores como afiliaciones, trabajo territorial, organización comunitaria y presencia en territorio. “Hoy el trabajo se puede medir. El que más trabaje será quien tenga mayores oportunidades”, resaltó.

Ruiz Sandoval aseguró que el PRI llegará fortalecido a las próximas elecciones locales, y consideró que existe un creciente desencanto ciudadano hacia Morena debido, según dijo, a la falta de resultados en temas como seguridad, salud e infraestructura. “No tengo la menor duda de que vamos a recuperar muchos municipios y distritos.”
Sin embargo, llamó a la militancia a evitar divisiones internas y concentrarse en fortalecer al partido, reiterando que quien esté pensando únicamente en una aspiración personal, está equivocado de momento.

Al cierre de la entrevista, la senadora manifestó que uno de los mayores riesgos para las próximas elecciones es la posible intervención del crimen organizado, por lo que expresó preocupación por la necesidad de fortalecer la vigilancia ciudadana en las casillas y convocó a la población a participar activamente durante los procesos electorales.

Finalmente, convocó tanto a la militancia priista como a la ciudadanía a involucrarse en la defensa de la democracia. “No nos estamos jugando solamente las siglas de un partido; nos estamos jugando el país, la democracia, la libertad y la paz”, sostuvo.
Con esa convicción, Cristina Ruiz Sandoval aseguró que el priismo mexiquense buscará reconstruirse desde las bases, convencida de que la recuperación del partido dependerá menos de los discursos y más del trabajo cotidiano en las comunidades.

Finalmente, aseguró que, para la dirigencia estatal, el PRI atraviesa una etapa distinta, en la que el trabajo territorial sustituirá a los acuerdos de grupo y los Defensores de México serán el principal instrumento para reorganizar al partido y recuperar la confianza ciudadana rumbo a las elecciones de 2027.