Jairo Saquicoray, director que lleva la música de la UAEMéx a nuevos escenarios

Toluca, Méx.- La historia de Jairo Saquicoray Ávila comenzó entre las montañas de Huancayo, Perú, donde los sonidos de los violines acompañaban la vida cotidiana de su familia. Años después, aquella herencia musical lo llevaría a convertirse en director de la Orquesta de Cámara de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), una responsabilidad que hoy asume con la convicción de que cada concierto puede ser una experiencia capaz de transformar a quienes escuchan.

Nacido en la comunidad de Ingenio, Jairo creció rodeado de una profunda tradición artística. Su padre, Vicente Saquicoray, era violinista profesional, mientras que su abuelo dirigía una reconocida orquesta de música folclórica peruana. La música formaba parte de su entorno desde los primeros años de su vida, aunque el destino familiar cambiaría cuando una oportunidad profesional llevó a su padre a México.

“Llegamos a México el 21 de noviembre de 1973. Primero estuvimos en Guadalajara, después en Xalapa y finalmente en Toluca, cuando mi padre ingresó a la Orquesta Sinfónica del Estado de México”, recordó. Para Jairo, aquel cambio de país no representó una ruptura, sino el inicio de una nueva etapa marcada por la integración y el afecto de la comunidad que lo recibió.

Su camino musical se definió cuando su padre puso un violonchelo en sus manos y le pidió dedicarse a estudiarlo. Lo que comenzó como una obligación se convirtió con el tiempo en una vocación. Durante su formación en la Escuela de Bellas Artes, donde fue el primer alumno de violonchelo, desarrolló una disciplina que años más tarde le permitiría integrarse a la Orquesta Sinfónica del Estado de México con apenas 18 años.

Aunque la música terminó ocupando el centro de su vida, durante su juventud también soñó con el futbol. Incluso tuvo la oportunidad de incorporarse a las fuerzas básicas del Deportivo Toluca. Sin embargo, una conversación con su padre cambió su rumbo: decidió apostar por una carrera artística que lo acompañaría durante toda su vida.

Con el paso de los años, Saquicoray descubrió una nueva faceta: la dirección orquestal. Aquello que comenzó como un juego de infancia frente al espejo se transformó en una preparación profesional mediante cursos especializados y estudios con destacados maestros, entre ellos Enrique Bátiz, además de una estancia académica en España.

Actualmente dirige una agrupación integrada por 15 músicos de cuerda, con el objetivo de fortalecer la identidad de la Orquesta de Cámara de la UAEMéx y acercar la música a la comunidad universitaria.

“Dirigir una orquesta consiste en lograr que todos respiren igual, que todos sientan la música de la misma manera. El reto es unir distintas emociones para construir una sola voz”, explicó.

En el marco del Día Internacional del Director y Directora de Orquesta, Jairo Saquicoray reconoce que su vida pudo haber tomado otros caminos, pero una decisión familiar, un violonchelo y años de disciplina marcaron el ritmo de su destino.

Hoy, cada vez que levanta la batuta, también honra aquel viaje que inició en los Andes peruanos y que encontró en México el escenario donde su historia musical continúa escribiéndose.