uniRversO
Por Rocío Hernández Rogel
Esta fiebre mundialista está dejando muchas ventanas abiertas de manera internacional, de cómo se comporta la sociedad mexicana, justificando sus destrozos a la ciudad y sus ridiculeces en medio de las calles, moviendo los autos sin importarles quién vaya en su interior o si los pueden afectar, así como también la irresponsabilidad de los medios de comunicación ante la divulgación de imágenes o videos de situaciones que dicen “sentir orgullo” cuando son una total falta de respeto y promoción a acciones indebidas, pero con tal de obtener vistas, likes y comentarios lo hacen.
Precisamente la semana pasada en Instagram una página subió una foto en donde decía sentirse orgullosa del ingenio mexicano, ya que se apreciaba una carcasa de celular en la que, en su interior vertió liquido; y según las fuentes era bebida alcohólica, obviamente burlando las reglas del estadio, en donde no se pueden ingresar las mismas.
Yo solo coloqué un comentario que decía “uuuy qué orgullo” y para qué les cuento, la gran mayoría de los “caballeros” se dejaron ir como niños/as en tobogán.
Entre expresiones como: “las viejas no deben comentar de futbol o seguir páginas de este estilo”, “cállate, vete a la v%&·ga”, “cuál es el problema”, “p!nch3 vieja amargada, has de ser de la tercera edad”, “te sientes con un complejo de superioridad y muy inteligente”, de verdad como unos 50 comentarios así, de todos esos, solo uno entendió mi mensaje. También aseguraban que yo discutía, que yo estaba buscando un conflicto, cuando nunca los ofendí, nunca me metí con su aspecto físico o apariencia, o expresé algo más.
Lo mismo me pasó al comentar un video en donde estaban moviendo una patrulla, de manera muy agresiva. Sólo expresé que esas no eran las formas de celebrar, que debían tener respeto y “buenos modales” (esto, tradúzcalo a VALORES), nuevamente encontrándome con un intercambio de mensajes con expresiones como: “qué amargada”, “déjalos celebrar a su manera”, “no te esponjes, etc.”.
Esto me llevó a las siguientes conclusiones:
- Parte de la población de nuestro país sigue justificando la agresividad y la violencia con un: “ganamos un partido del mundial, somos mexicanos y queremos festejar”.
- Se habla de la inclusión, la no discriminación y la famosa empatía, pero a la primera, hay burlas e insultos a los extranjeros y también a los/as mismo/as mexicanos/as.
- Algunos hombres siguen sin tolerar ni respetar la opinión de una mujer ni externan sus propias opiniones con respeto; y buscan ser vistos a través de ejercer su poder con groserías e insultos.
- Algunos hombres no intervienen utilizando esa fuerza y protección poniendo límites cuando (en este caso) leen comentarios donde están agrediendo a una mujer.
- Los medios de comunicación (incluyendo ya a las redes sociales), deben ser reguladas, para que se fomente la difusión de la información con respeto, ética y conciencia.
A veces veo todo esto y más… y me desanimo, sintiendo que no hay avance, que nada está valiendo la pena. Pero después miro que hoy las mujeres tenemos el derecho a opinar, que hemos dado pasos adelante, quizá no para que los hombres de esta edad o de edad más avanzada piensen y actúen diferente, pero sí para los que están por venir o lo más pequeños por ahora.
También observo lo pasos que hay al tener leyes e instancias que protegen la integridad de las personas, que habemos comunicadores hablando desde lo que nos enseñaron en la escuela y los colegas o mentores que desde sus valores e integridad comparten.
Algunos hombres también ya tienen criterio propio y no salen a vandalizar las calles, sino a celebrar con calma, cuidando de los suyos, a sus mujeres y a su país.
Me despido dejándote esta pregunta: ¿seguimos siendo esos mexicanos al grito de guerra…pero entre paisanos?.
No olvides formar tu frase.
Siempre hay algo para compartir, yo soy Ro y puedes seguirme en mis redes sociales y enviarme tus opiniones a: @elblogdero x: @LaRoHRoo o al mail: [email protected] que con gusto voy a leer.






