Llantas abandonadas contaminan calles de Toluca

Foto: Jaime Arriaga

Toluca, Méx.- Acumuladas en camellones, lotes baldíos, barrancas y orillas de caminos, las llantas en desuso se han convertido en uno de los residuos que más contaminación generan en la vía pública, además de representar un riesgo para la salud y el medio ambiente.

Aunque para muchas personas un neumático viejo parece inofensivo, especialistas en temas ambientales advierten que su disposición inadecuada puede ocasionar diversos problemas, desde la proliferación de fauna nociva hasta la contaminación del suelo y cuerpos de agua.

En distintos puntos de Toluca es común encontrar llantas abandonadas en espacios públicos, algunas permanecen durante meses e incluso años sin ser retiradas, acumulando agua de lluvia y convirtiéndose en criaderos potenciales de mosquitos transmisores de enfermedades.

Además, cuando estos residuos son incendiados de manera clandestina generan emisiones altamente contaminantes, ya que el humo derivado de la quema de neumáticos contiene sustancias tóxicas que afectan la calidad del aire y pueden provocar daños a la salud de las personas expuestas.

De acuerdo con especialistas en gestión de residuos, las llantas tardan cientos de años en degradarse debido a los materiales con los que son fabricadas, por lo que su abandono representa un problema ambiental de largo plazo.

Vecinos consultados señalaron que la presencia de neumáticos abandonados también afecta la imagen urbana de colonias y comunidades. Algunos habitantes indicaron que estos residuos suelen ser utilizados como depósitos improvisados de basura, lo que incrementa la acumulación de desechos y genera malos olores.

“Las dejan en las esquinas o junto a terrenos vacíos y con el tiempo se convierten en pequeños basureros”, comentó un habitante de Toluca.

Ante esta situación, especialistas recomiendan llevar las llantas usadas a centros de acopio o sitios autorizados para su reciclaje y aprovechamiento. También hicieron un llamado a la ciudadanía para evitar abandonarlas en la vía pública y contribuir a reducir uno de los residuos más difíciles de manejar en las ciudades.

La correcta disposición de neumáticos permite reutilizar parte de sus materiales en procesos industriales, construcción de infraestructura y fabricación de diversos productos, evitando que terminen contaminando calles, áreas verdes y espacios naturales.