El reencuentro con la Trinchera Global

Han pasado ya poco más de tres años desde mi última contribución en esta columna semanal denominada “Trinchera Global”, fueron cinco años en los que juntos fuimos analizando los acontecimientos de la geopolítica, años en los que exploramos los sucesos internacionales que marcaron una parte de la segunda década del presente siglo XXI, una columna en donde exploramos los procesos políticos en el reacomodo de fuerzas de los países hegemónicos, en donde se advirtió sobre la creciente influencia china en los mercados internacionales y en el devenir de las relaciones internacionales, el conflicto entre Rusia y los Estados Unidos llevados al campo de batalla ucraniano, una columna donde también advertimos la decadencia del gigante del norte tanto en el primer periodo de gobierno de Donald Trump y Joe Biden, respectivamente.

Una columna que nos llevó a examinar los procesos electorales vividos en América Latina, trató la decadencia de la influencia europea en los mercados internacionales y los conflictos beligerantes en oriente medio, sin embargo, no todo versó respecto al estudio geopolítico, también fue una columna que examinó distintos problemas y fenómenos sociales, como el aumento en el consumo de fentanilo en México y la Unión Americana, el consumo de paco en Argentina, las vírgenes juradas de Albania, los sapeurs del Congo, el papel de la mafia rusa y los yakuza en Japón, los tifosi de la Roma, la prostitución venezolana en América Latina y Europa y tantos y tantos temas que tuvimos la oportunidad de analizar en estas líneas.

Hoy vuelvo a contribuir en este espacio semanal todos los días jueves, pero ello no hubiera sido posible sin el apoyo de mi gran amigo y colega Pepe Nader, Director General del Periódico el Valle, a quien admiro no solo por ser un referente del periodismo político en el Estado de México, sino por haber hecho del Valle un medio serio, de análisis pulcro y de una raigambre en el periodismo electrónico a nivel nacional, un medio escrito en el que tuve la oportunidad de coincidir con las plumas siempre certeras de un Sergio Garza Gutiérrez que en paz descanse o de un Julián Chávez Trueba, que hasta el día de hoy sigue engalanando con su columna a mitad de semana.

Años han pasado en lo que mi alejamiento del periódico obedeció a temas eminentemente laborales los cuales me absorbieron en su momento y por los cuales tomé la difícil decisión de alejarme para no bajar la calidad en el análisis internacional, el cual requiere de mucha perspicacia, lectura, contexto histórico y sensibilidad humana, por ello después de tres años de ausencia regreso a este espacio, uno que aspira a seguir escudriñando los porqués de los fenómenos sociales, en los que a través de esta líneas nos reencontraremos con las respuestas para atender los grandes problemas nacionales e internacionales.

Gracias nuevamente al lector por este reencuentro, en especial a una lectora muy especial para mi corazón que nos lee desde la ciudad que cruza el río Magdalena, sí aquel que se funde en la arena del mar, como dice la canción que hiciera famosa artista Shakira.

¡¡¡Por eso y mucho más, gracias!!! Email: [email protected]

X: @EdgarMaPe