Sexta regidora de La Paz inicia “tour” para festejar a los niños

La Paz, Méx.- “Soy psicóloga, pero también soy madre, y sé que la convivencia familiar genera buenos ciudadanos”, dijo aquí la sexta regidora del ayuntamiento, Brenda Coronel, durante el festejo del Día del Niño y de la Niña en el jardín central de la unidad Tepozanes, donde se reunieron decenas de pequeñines para disfrutar de un ambigú, rifas de regalos, piñatas, pastel y juegos inflables.

“La idea es que los infantes pasen un día agradable en compañía de sus padres, y para el efecto hemos establecido coordinación con el Consejo de Participación Ciudadana, que organizó la celebración y la entrega de regalos.

La entrevistada, de extracción priísta, subrayó que inició un “tour” por 20 colonias de la localidad para llevar alegría y obsequios a los menores. Dijo que los reyes del hogar merecen ser tratados con cariño y respeto porque cuando sean grandes seguramente serán excelentes ciudadanos y lucharán por el desarrollo de su comunidad.

Reconoció que este municipio aún enfrenta grandes retos y la idea es que en la situación actual, todos colaboren para elevar su nivel de vida.

Apuntó que los días siguientes, llevará un poco de alegría a las colonias El Salado, Ampliación Tecamachalco, Ampliación La Magdalena y La Floresta, entre otras del municipio, donde la niñez espera que los adultos se acuerden de niñas y niños y lo que representan para el sostén de las familias.

 “Yo lo hago de corazón –refirió la regidora-, y agradezco a mi partido (el PRI) por el apoyo y la entrega de insumos para hacer felices a nuestros seres queridos”.

Anunció que durante mayo también iniciará una gira para celebrar a las mamás, quienes, dijo, “son baluartes en la lucha por el equilibrio de los hogares. Yo soy madre y entiendo perfectamente todo lo que hacemos por nuestros hijos, sobre todo en un municipio como La Paz, donde abundan los problemas y el esfuerzo de las familias es permanente”.

Cabe señalar que el festejo abarcó prácticamente a toda la unidad Tepozanes, donde la gente empezó a llegar en grandes cantidades para gozar de la reunión. Al pardear la tarde, con el asomo de nubarrones, padres e hijo se dispersaron para guarecerse de la lluvia y buscar la salvaguarda en sus hogares. El día fue muy fructífero.