GRILLANDO

Una de las cosas más complicadas a las que me puedo enfrentar como ser humano, es ver el sufrimiento de otra persona, alguien que esté llorando o colapsado por alguna situación negativa, por lo que es fundamental la solidaridad y empatía, ya que todos podemos ser vulnerables y una mano amiga siempre será reconfortante en momentos de crisis.

Hace un par de años, dos amigas se enfrentaron al mismo problema, la violencia dentro de su hogar, por lo que de inmediato buscamos la manera de que las autoridades hicieran su trabajo para evitar que su vida estuviera en riesgo, sin embargo, fue sorprendente e indignante que dentro del Centro de Justicia para las Mujeres hubiera un “funcionario” corrupto que lejos de actuar con profesionalismo frenaba los procesos para darle impunidad a los violentos, trataba mal a las mujeres y pedía la “propina” para agilizar los casos, entre otras irregularidades, algo que se notificó a las autoridades que esperamos hayan corrido de inmediato a este desgraciado, pues más adelante su nombre fue constante en actitudes negativas que ponían en riesgo la vida de las mujeres denunciantes.

Tristemente pareciera que estas historias no dejan lecciones y se sigue tolerando que “servidores públicos” hagan de las suyas, algo que pudimos ver este fin de semana después de que EDITH GUADALUPE “N” fuera asesinada ante la impotencia de que las autoridades de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México no hicieron su trabajo y desestimaron las indicaciones que habían dado sus familiares para su localización después de que había ido a una cita de trabajo, de hecho, les pidieron dinero para agilizar el “asunto”.

A las propias autoridades no les quedó otra más que aceptar este terrible caso de corrupción y que derivó en que una mujer fuera asesinada, porque posiblemente si se hubiera actuado con profesionalismo y prontitud se habría podido salvar una vida, 

Constantemente escribo que los discursos de la equidad de género y las políticas contra la violencia en contra la mujer, están de lujo en el papel, pero en los hechos, las autoridades siguen fallando de manera grave, por eso es que el caso de EDITH indigna, porque no estamos hablando de un trámite administrativo, sino de la vida de una persona, algo importante, aunque algunas autoridades lo quieran seguir manejando como si fueran solo números.

Esperamos que haya responsables y sanciones graves contra los omisos de la Fiscalía capitalina, que se entienda que es urgente cambiar el trato y la atención, pero principalmente que se deje la demagogia a un lado para que realmente exista una atención profesional, pronta, humana y eficiente cuando se tengan que atender los casos que ponen en riesgo la vida de las mujeres.

LAS GRÁFICAS DE HOY

Es de la visita de mis queridos Diablos Rojos del Toluca al estadio Azteca donde enfrentaron al América que en la cancha se impuso por 2 goles a 1, un marcador negativo para los escarlatas que tendrán que esforzarse para remontar en la liga, pues llevan cinco jornadas sin ganar.

Pero desafortunadamente la nota no es esa, sino la violencia que se hizo presente en el estadio cuando se generó una bronca entre los jugadores HELINHO y ALEJANDRO ZENDEJAS, misma que se hizo extensiva a todos los jugadores, incluso al cuerpo arbitral que se puso a separar jugadores, escenas lamentables y que son un pésimo ejemplo para miles de niños y jóvenes que ven el futbol.

Lo peor, es que después esa violencia se extendió a todo el estadio, por lo que al salir de la cancha HELINHO, se escucharon gritos racistas, una incongruencia en una nación mestiza como la nuestra y que refleja el odio, la discriminación y la estupidez de muchos que creen que por pagar un boleto pueden hacer y deshacer.

Desafortunadamente no todo terminó ahí, pues cuando HELINHO ya iba al vestidor, HENRY MARTÍN, que no había jugado, aprovechó la conexión de sus lugares con el pasillo y generó otra bronca, donde es preocupante que un niño haya gritado que mataran al jugador del Toluca, algo alarmante y que de todo este espectáculo  nauseabundo se me hace lo peor, pues fue aberrante escuchar al niño pidiendo que se asesinara a una persona, algo que debería analizar el DIF de la Ciudad de México, pues ya me imagino los escenarios en los que está “criatura” ha sido educado.

En las tribunas y afuera del estadio la violencia también se hizo, familias agredidas y golpes, una ofensa para el noble deporte del futbol y que es un llamado para la Legión del Mal de la Federación Mexicana de Futbol, a la que se le está cayendo el torneo local, pues seguramente ya están más concentrados en los millones de dólares que les dejará el Mundial.

La violencia es el cáncer que consume a México y el deporte debería ser su antítesis, sin embargo, las malas decisiones de los dueños del balón han provocado que los estadios sean lugares violentos, algo que el gobierno debería dejar de ignorar a unas semanas de ser anfitriones de la Copa del Mundo.

Y VA DE CUENTO

Un médico recién graduado, de nombre LUIS LÓPEZ, es asignado a una zona rural, y al cabo de unos días se da cuenta que no había ninguna mujer en el pueblo.

Después de tomar un poco de confianza le pregunta a uno de sus pacientes qué hacían ellos cuando tenían necesidad de sexo, y el paciente le respondió que iban al río.

Llego el fin de semana y el doctor se fue al río, en donde se encontraba una enorme fila de hombres, parados a la orilla. Al ser tan conocido en el pueblo, los lugareños le ceden el puesto al doctor, hasta que llega a ocupar el primer lugar.

Al mirar adelante, el doctor LÓPEZ se da cuenta que hay una burra. Y piensa: Caramba, ¿Tener sexo con un animal? ¿Pobre gente?… Y yo no puedo negarme ahora que tan gentilmente me han cedido sus puestos…

Después de cinco minutos, mientras todos los hombres de la fila miraban como la besaba, le mordía las orejas y la agarraba el pecho a la tierna burra…. Uno de ellos se le acerca sigilosamente y le pregunta: Doctor, ¿le falta mucho? ¡Es que necesitamos la burra para cruzar el río… del otro lado están las mujeres!

HASTA mañana con más GRILLANDO. Comentarios en “X” en @pepenader o en [email protected]