Reconocen trayectoria y vocación en el Poder Judicial mexiquense en su 201 aniversario

Foto: Jaime Arriaga

Toluca, Méx.- En el marco del 201 aniversario del Poder Judicial del Estado de México, la gobernadora Delfina Gómez Álvarez encabezó, junto con el magistrado Héctor Macedo García, la ceremonia de entrega de las Preseas del Poder Judicial 2026, un acto solemne en el que se reconoció la trayectoria, compromiso y vocación de servicio de juristas, académicos y profesionales del derecho.

Durante la sesión conjunta de los plenos del Poder Judicial, la mandataria estatal destacó la relevancia histórica de la institución, al recordar que el 28 de marzo se cumplen más de dos siglos de la instalación del Supremo Tribunal de Justicia mexiquense, consolidado como un pilar fundamental para garantizar la paz, el orden y la legalidad en la entidad.

Delfina Gómez subrayó el valor de la justicia como base de una sociedad igualitaria y reiteró la coordinación entre poderes para fortalecer el bienestar de la población. “La justicia es un pilar esencial para consolidar una sociedad más igualitaria y donde el acceso a esta sea un derecho efectivo para todas y todos”, afirmó.

La gobernadora también reconoció el trabajo del Poder Judicial en la protección de los derechos fundamentales, en especial de los sectores más vulnerables, así como su participación en la Mesa de Paz, espacio en el que se articulan estrategias de seguridad y gobernabilidad. En este sentido, agradeció de manera directa la colaboración institucional del magistrado presidente Héctor Macedo.
Asimismo, hizo énfasis en la importancia de la ética, la honestidad y el humanismo en el ejercicio del servicio público.

En ese contexto, la mandataria mexiquense extendió una felicitación a las y los galardonados, a quienes reconoció como ejemplo de profesionalismo y vocación, destacando que su labor cotidiana fortalece la confianza ciudadana en las instituciones y contribuye a construir un Estado de México con una justicia más pronta, imparcial y con sentido social. Señaló además que su trabajo “dignifica la función judicial” y representa una inspiración para las nuevas generaciones de servidores públicos.

Gómez Álvarez también hizo referencia a la intervención de la magistrada Martha Camargo Sánchez, galardonada en justicia restaurativa, cuyas palabras, dijo, invitan a reflexionar sobre el papel humano del servicio público. Destacó que la justicia no debe limitarse a la aplicación de la ley, sino contribuir a sanar heridas, reconstruir el tejido social y colocar a las personas en el centro de cada decisión.
Por su parte, el presidente del Tribunal Superior de Justicia, Héctor Macedo García, resaltó el significado institucional de las preseas, al señalar que no solo representan un reconocimiento, sino un compromiso colectivo con la excelencia en el servicio público.

“El acto de entregar una medalla sirve para fortalecer el sentido de pertenencia institucional; cada persona reconocida se convierte en un referente que inspira y dignifica”, sostuvo. Añadió que los galardonados deben ser ejemplo para las nuevas generaciones, más allá de las figuras mediáticas o el reconocimiento en redes sociales.

Macedo García insistió en que el Poder Judicial debe aspirar a estándares cada vez más altos, guiados por principios como la integridad, la vocación de servicio y el compromiso con la sociedad. “Nuestro deber es claro, construir un Poder Judicial sólido, íntegro y profesional, a la altura de la confianza que la ciudadanía ha depositado en nosotros”, afirmó.

También advirtió que una institución que no invierte en la capacitación de su personal o que no combate la corrupción está destinada a debilitarse, por lo que reiteró el compromiso de consolidar una cultura institucional centrada en los derechos humanos y el servicio a las personas.
En su oportunidad, la magistrada Martha Camargo Sánchez subrayó que el servicio público “no es un privilegio, sino una vocación profundamente humana”, al señalar que detrás de cada resolución existen historias de vida que requieren no solo justicia, sino comprensión y empatía.

Planteó que la justicia restaurativa representa una vía para transformar los conflictos de fondo, al promover el reconocimiento del daño, la reparación y la reconciliación social. “Solo así se pueden sanar heridas, evitar venganzas y construir una paz duradera”, expresó, al tiempo que llamó a priorizar valores como el amor, la dignidad y el bien común en el ejercicio judicial.

En esta quinta edición de las preseas, realizada en el Palacio de Justicia de Toluca, se reconoció a destacados perfiles en diez categorías, entre los galardonados se encuentran Marco Antonio Morales Gómez, por la Presea “Jacobo Villaurrutia López y Osorio”; Carmela Flores Anastacio, por la Presea “Andrés Molina Enríquez”; y la magistrada Mireille Roccatti Velázquez, por la Presea “Juan José Flores Alatorre”. Asimismo, fueron reconocidos Yasmín Esquivel Mossa, con la Presea “José Domingo Rus”; José Antonio Abel Aguilar Sánchez, con la Presea “Tomás Salgado”; y Juan Carlos Ortega Castro, con la Presea “Francisco Nava”. También se distinguió a Araceli Juárez Torres, con la Presea “Ignacio Alva”; María Dolores Ovando Conzuelo, con la Presea “Rita Raquel Salgado Tenorio”; y a la propia Martha Camargo Sánchez, con la Presea “María Guadalupe Alcalá González”.

Finalmente, la Presea “Albertina Ezeta Uribe” fue otorgada de manera póstuma al magistrado Luis Miranda Cardozo, en reconocimiento a su legado dentro del Poder Judicial mexiquense.
El evento incluyó además una intervención cultural a cargo de la Banda Sinfónica de la Secretaría de Seguridad estatal, que sorprendió a los asistentes con un flash mob interpretando piezas como Nereidas y Bésame Mucho, cerrando así una jornada que combinó solemnidad institucional y reconocimiento al mérito jurídico.

Con este acto, autoridades estatales reafirmaron su compromiso de fortalecer el sistema de justicia mexiquense, con una visión centrada en el humanismo, la legalidad y la construcción de paz social.