Cuba y EE. UU. inician negociaciones, primer diálogo significativo en más de una década

Habana, Cuba.- El presidente cubano Miguel Díaz-Canel anunció el inicio de conversaciones con Estados Unidos para solucionar sus diferencias bilaterales y gestionar la grave crisis de suministro de petróleo y combustibles que se viven en la isla, tras un periodo de máxima presión económica, estos diálogos ocurren en un contexto de cambio de administración en EE. UU. y buscan nuevas áreas de cooperación.

Lo anterior, ha sido catalogado como un avance diplomático bastante significativo, al menos así lo dijo el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, quien confirmó oficialmente el inicio de dichas negociaciones directas con el gobierno estadounidense, en paralelo a estas conversaciones, Cuba anunció la liberación de 51 presos, una medida directamente vinculada a gestiones con el Vaticano, pero vista como un gesto político hacia el exterior.

En cuanto a la cooperación en seguridad, se confirmó que funcionarios del FBI visitarán Cuba pronto, esta visita se relaciona con el intercambio de información tras un incidente armado reciente en aguas cubanas que involucró a una embarcación con bandera de Florida.

Cabe señalar que recientemente, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump instó al gobierno cubano a alcanzar un acuerdo o “enfrentar las consecuencias”, calificando la situación de la isla como una amenaza excepcional.

De acuerdo con los informes preliminares, se sugiere que Washington podría considerar inversiones en energía, turismo y puertos a cambio de reformas internas

Es importante mencionar que, tras la captura de Nicolás Maduro en un operativo estadounidense en Caracas el pasado 3 de enero, el presidente Donald Trump cortó por completo los envíos de petróleo venezolano a Cuba y amenazó con imponer aranceles a otros países que vendieran crudo a la isla. Esto fue generando un proceso de asfixia de alto impacto para los cubanos, provocando frecuentes apagones y escasez de combustible, sumados a la ya profunda crisis económica.

Sobre este punto, Díaz-Canel explicó cómo su administración está intentando paliar la situación.

“El impacto (del bloqueo) es tremendo. Se manifiesta más brutal en estos temas de energía”, dijo el mandatario. “Eso provoca angustia en la población”, reconoció.

“Nos impacta en la vitalidad de los servicios de producción y también en brindar servicios a la población. Impacta en las comunicaciones. Impacta en los servicios médicos. Impacta en la educación. Impacta en el transporte”, describió Díaz-Canel: “Aquí no se apaga nada porque se quiera molestar a nadie”, aseguró y luego dedicó un momento para agradecer a los trabajadores: “No tengo palabras para describir el esfuerzo que hacen nuestros trabajadores de la Unión Eléctrica. Muchas veces llevan más de 40 horas trabajando sin descansar”.

Por otra parte, cuestionó las críticas al Gobierno por la situación crítica. “Lamento que haya personas que, en medio de este malestar, que lo reconocemos, que es legítimo, su respuesta sea injuriar a la Revolución, a la institución”, dijo. “La culpa no es del Gobierno, no es de la Revolución. La culpa es del bloqueo energético que nos han impuesto”, aseveró.

Al mencionar algunos de los impactos más fuertes de la crisis, Díaz-Canel detalló: “En estos momentos en el país hay decenas de miles de personas esperando por una operación quirúrgica que no se puede desarrollar por la falta de energía eléctrica”.

Finalmente, Díaz-Canel calificó el incidente como “una infiltración armada con fines terroristas, financiada y organizada desde territorio de Estados Unidos”. El mandatario refirió que la lancha, que entró de forma irregular en aguas cubanas, llevaba tripulantes “fuertemente armados” y dijo que esto desmiente “la concepción que han difundido de que venían a buscar familias”.

“¿Se creen que somos tontos o bobos o que se puede confundir a un pueblo entero con mentiras y artimañas y sus objetivos eran atacar unidades militares y centros sociales?”, aseveró Diaz-Canel.