EL VALLE DEPORTIVO

Pedro Eric Fuentes López

Los deportes son vehículos de investimento de significado, cuyo status e interpretación están continuamente abiertos a negociación y sujeta a conflicto. Jeremy MacClancy.

Desde tiempos inimaginables han existido tanto la guerra como el deporte. Evidentemente, aunque parecen opuestos -destrucción vs. unión- han estado históricamente entrelazados, definiendo el deporte como actividad física de gran preparación, participación individual y/o colectiva, refugio y encuentro emocional, entre otros temas, pero excepcionalmente, como símbolo generador de paz y de hermandad. En tanto, los conflictos bélicos han impedido certámenes de talla de juegos olímpicos, campeonatos mundiales, grandes finales y más, sacrificando atletas, deportistas, entrenadores, comunidades y arrasando con naciones en un escenario -dicen- de ir moldeando identidades nacionales. Para entender el tiempo corriendo en nuestros días, hay que recalcar que muchos deportes eran práctica para la guerra y recreación general, tal como se motivaba en las justas deportivas de la Antigua Grecia, como: carreras, boxeo, lucha libre, lanzamiento de jabalina, carreras de carros. Por ejemplo, los mongoles practicaban tiro con arco, lucha libre y carreras a caballo. Los americanos juegan airsoft -algo similar hoy día al gotcha- donde tiran con armas y “hacen deportes” de equipo como el fútbol americano. Los deportes -ciertamente- sirven para construir y conjugar relaciones “amistosas y cordiales”, desde luego fomentan trabajo en equipo, construyen una condición física inmejorable y -aunque cueste reconocerlo-habilidades prácticas para esas actividades y hasta para la guerra.

Derivado de los conflictos recientes de toda índole en México y en el resto del mundo, reafirmo categóricamente mi creencia y tal vez hasta mínima idea sobre mi interés en que permeen la resolución de conflictos y la construcción de la paz, a través del deporte. Me entusiasma la idea de vincular la resolución de conflictos con el deporte, aunque soy realista: la combinación es demasiada ambiciosa y problemática porque no todos “jalan parejo” y porque muchos no comulgan con los valores de la resolución de conflictos, sino con los de poderío económico, político y social. Se sabe que la industria deportiva se ha convertido en un ámbito en que personas muy ricas y también Naciones pagan sumas de dinero impresionantes para estar a la altura de la actualidad y es ahí -justo- cuando comienzan o se propagan las rivalidades creadas y sostenidas por una historia de división social basada, según los casos, en la religión, diferencias de clase y de estatus, pertenencia a un grupo étnico o la ubicación geográfica. A partir de eso, entonces, debemos reconocer que hay aspectos del deporte que no encajan con los valores de la resolución de conflictos, o bien, no los respetan en todo el orbe, es decir, resulta que es más fácil destruir que construir…que ironía, me cae!!!

Lo que quizá sea menos conocido o, en todo caso, menos visto y/o estudiado, es el poder del deporte para unir, para crear puentes entre comunidades divididas, para motivar a jóvenes marginados y, en general, para inspirar a las personas en el uso del poder de convocatoria del deporte para “luchar” por unos objetivos más ambiciosos como son la resolución de conflictos y la construcción de la paz. Hay muchos ejemplos contemporáneos y aún en tiempos de “guerra”, por ejemplo, está el modelo de programa: FutbolNet -del equipo Barcelona- basado en el diálogo y la enseñanza de habilidades para la resolución de conflictos. Proyecto que tiene como objetivo educar a niños y jóvenes a través de la promoción de los valores positivos que se desarrollan en la práctica del deporte, en este caso, del fútbol.

Sé que tal vez idealizo muchas cosas, situaciones y escenarios casi imposibles, que estamos en medio de choques catastróficos, de hechos unilaterales que han enloquecido al mundo entero, pero nadie puede hacer que nos deshagamos de aquellas ideas fundamentales en los primeros años del siglo XXI, de que el rol del deporte en la construcción de la paz tiene que seguir evolucionado tanto que sea considerado una de las áreas específicas de la construcción de la paz y resolución de conflictos. Hoy estas actividades deberían ser y significar el escudo perfecto en medio de olas de crimen, matanzas, misiles y otras, que nos ponen a todos a merced del: quién sabe qué pasará mañana…aún creo que el deporte es la mejor alternativa para unir y no destruir…ojalá!!!

Pásenla bien!!!