GRILLANDO

Este lunes tuve un extraordinario inicio de semana, pues en la tarde platicaba con “Dinamita” VICTORIA, quien transita por una infancia en la que cuestiona y analiza todo, de ahí que durante la cena habláramos de la importancia de la gente buena en este mundo, ya que son los únicos que pueden cambiar aquello que está mal. Platicamos que ni todo el dinero, el poder o la popularidad, es garante de felicidad, por ello hay que vivir con el corazón en la mano, sensible a los demás, a quienes más nos necesitan y tratando de dejar un legado positivo, algo que estoy seguro entendió y que se lo repetiré cuantas veces sea necesario para que crezca como una mujer que busca su felicidad, pero siendo buena con ella misma, con su familia, con el prójimo y con Dios.

Estos días en México hemos sido testigos de esta lucha que existe desde que el ser humano habita el planeta, aquella protagonizada entre la gente buena y mala, la síntesis de nuestra historia universal en la que podemos deducir que a pesar de las lecciones del pasado la codicia, frustración, odio, amargura y rencor siguen alimentando a quienes ven concretados sus objetivos jodiendo a los demás, sin códigos, sin tocarse el corazón y comportándose como unas verdaderas bestias.

La captura y abatimiento de uno de los narcoterroristas más buscados en el mundo y en México, no significa que el crimen terminará en México, pues si bien es cierto, que lo debilita, es un monstro de cien cabezas, que se regenera, se alimenta de la corrupción, del miedo, del terror, la corrupción, y de una sociedad que no ha entendido que para que México cambie debemos entrarle todas y todos.

El mal gobierno, al igual que aquel que prende su cigarro de marihuana, es parte del problema junto con el que consume drogas, el que fomenta la narcocultura, el que corrompe al policía cuando lo van a infraccionar, el profesionista transa, el empresario abusivo, el familiar que protege al ratero, el gandalla que genera violencia y tantos otros perfiles que se han convertido en cómplices de los criminales, pues lejos de ser parte de la solución, hacen más grande el problema que vivimos como Nación.

En redes sociales ha causado una enorme conmoción la muerte los agentes de las Fuerzas Armadas que dieron la vida en el operativo contra los criminales de Jalisco, sin embargo, es momento de actuar con hechos y no palabras, “facta non verba”, una frase en latín que ha recorrido la historia y que hoy se resume en que de nada sirve anhelar el cambio del país desde nuestro sillón y con el celular en la mano, si en las acciones no hacemos algo para transformar lo que está mal, pues más que nunca debemos demostrar que somos más los buenos y que nuestras familias tienen esperanza de vivir en un México mejor, donde definitivamente los malos no pueden ganar esta batalla.

LA GRÁFICA DE HOY

Es de la ceremonia por el Día de la Bandera que se llevó a cabo en la 22/a Zona Militar, en el municipio de Rayón, donde la gobernadora del Estado de México, DELFINA GÓMEZ ÁLVAREZ hizo un llamado a la unidad y a proteger las libertades, además de que reiteró la coordinación y el respeto entre los Poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial como pilares esenciales de la vida democrática.

En este evento la mandataria abanderó a 150 escoltas para fortalecer la formación cívica de estudiantes mexiquenses, un punto que se me hace fundamental, pues ahí es donde se tienen que enfocar los esfuerzos de las autoridades y la sociedad, en los niños y niñas, así como en los jóvenes, ya que en sus manos está el verdadero cambio que demanda nuestra entidad y país.

Mi principal motivación para dar clases desde hace 15 años, es compartir conocimientos a través de valores y principios con la convicción de que las nuevas generaciones harán las cosas mejor que nosotros, lo anterior, como la llama de la esperanza para que México salga adelante, sea una nación más digna y retome su prosapia.

Debemos recuperar el civismo y el amor por la patria, recordar que cada uno de los colores de la bandera tiene un significado, pues el verde simboliza la esperanza, el blanco significa la pureza de los ideales de los mexicanos y, el color rojo, representa la sangre derramada por nuestros héroes patrios, aquellos que siguen dando la vida por que podamos vivir en una nación de leyes, derechos, instituciones y democracia, héroes a los que debemos corresponder con hechos, y no solo palabras vacías y sin acciones.

Y VA DE CUENTO

Una tarde en Toluca, un mago de nombre JOSUE GARCÍA, subió a un autobús que iba lleno y quiso entretener a la gente con sus trucos, por lo que gritaba: ¡Señoras y señores! ¡Muy buenas tardes!

Nadie le hacía caso y el pobre hombre ya había sacado de la nada un ramo de flores. Enfadado porque nadie le hacía caso, les anunció: A ver, hijos de la fregada, haré que se eleve este autobús… 1, 2, 3.

Y entonces el autobús se elevó. Toda la gente asustada le gritó: ¡Bájalo, bájalo, por favor!

El mago JOSUE les dijo: Ahh, no creían que pudiera hacer magia, ¿eh? Si quieren que baje el autobús, soplen todos.

La gente empezó a soplar y el autobús empezó a bajar. La gente estaba emocionada y entonces le pidieron otro truco al mago, por lo que dice: Haré que a ese viejito que va con su esposa se le suba el miembro en… ¡1,2,3!

Y ¡Zassss! La cosa del viejito LALO GÓMEZ se levantó y los pasajeros al unísono exclamaron: ¡Ohhh!

Entonces se oye la voz de la viejita que grita: ¡Al primer cabrón que sople, le rompo su madre!

HASTA mañana con más GRILLANDO. Comentarios en “X” en @pepenader o en [email protected]