GRILLANDO

Sin paz y sin tranquilidad es muy complicado que sigamos avanzando, una frase que llevo muchos años escribiendo con la esperanza de que las malas historias se terminen pronto y podamos transitar por un México más seguro, digno y en el que podamos vivir en paz, sin embargo, el presente sigue dejando casos que conminan a las autoridades a trabajar a fondo.
Imagínese organizar unas vacaciones con la familia, preparar todo para irse a la playa unos días, para llegar al lugar y momento incorrecto, aquel en el que uno se cruza con delincuentes que son una miseria humana, gente que no puede estar libre y que en su locura ha alcanzado una barbarie que ninguna autoridad y sociedad pueden tolerar.}

Pues lo anterior, desafortunadamente le paso a una familia del municipio de Ixtlahuaca que fue secuestrada el pasado 3 de febrero, en Mazatlán, Sinaloa, donde afortunadamente a una pequeñita y a una mujer las dejaron libres, pero cuatro jóvenes siguen desaparecidos.
Sus familiares y amigos realizaron una marcha pacífica en la Ciudad de México para exigir a las autoridades la pronta localización de sus seres queridos, una movilización que fue convocada a través de redes sociales, donde familiares y colectivos solicitaron el apoyo de la ciudadanía para visibilizar el caso y presionar a las autoridades estatales y federales para intensificar las labores de búsqueda.
En otra historia terrible, ayer, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, OMAR GARCÍA HARFUCH, informó, que presuntamente, los mineros privados de su libertad en Sinaloa y que fueron encontrados sin vida, podrían haber sido confundidos con integrantes de un grupo criminal rival, otra barbarie que no puede ser tolerada y que una vez más es un grito desesperado del pueblo mexicano para que se combata al crimen organizado y se nos regrese la seguridad.}

Definitivamente México no merece vivir así, en medio de este clima, su gente trabajadora, noble y honesta, no tiene que estar a merced de estos salvajes, por lo que el principal reto de los tres órganos de gobierno sigue siendo el combatir al crimen y la corrupción, para que nuestra nación pueda salir adelante, pero principalmente, para que miles de familias dejen de llorar a sus seres queridos a los que perdieron injustamente y en manos de estos malandros.

LA GRÁFICA DE HOY

Del fotógrafo JAIME ARRIAGA, es de la aplicación de vacunas que se lleva a cabo en la ciudad de Toluca, lo anterior, como parte del intenso trabajo que se ha realizado para evitar que se sigan registrando contagios de enfermedades que ya estaban extintas, pero que, de forma absurda, se descuidó el tema ocasionando una crisis en salud que hoy estamos viviendo en todo el país.

Por lo pronto en territorio mexiquense, la Secretaría de Salud del Estado de México ha intensificado la campaña de vacunación contra el sarampión en los 125 municipios; mientras que, la Secretaría de Educación, también ha mandado indicaciones para evitar que aumenten los contagios, mismas que incluyen filtros sanitarios diarios, vigilancia de síntomas, aislamiento de casos sospechosos y el uso obligatorio de cubrebocas para estudiantes y personal educativo.

Por lo pronto, mañana toda mi familia acudiremos a los centros de vacunación, haremos lo que nos toca y así tratar de prevenir un problema de salud grave, sin embargo, esta debe ser la lección de que nunca más, por “ahorrarse” unos pesos se puede descuidar la salud de una nación, pues el pueblo es el motor que la mueve.

Y VA DE CUENTO

Un adulto mayor de nombre CARLOS CORREA, llega y le dice a su esposa: Viejita, te voy a contar lo que me pasó hoy. Fui hasta la Seguridad Social para poder recibir la carta de jubilación.
La mujer que me atendió solicitó mi carnet de identidad para verificar mi edad.
Busqué por todos los bolsillos y me di cuenta que lo había dejado olvidado en casa.
La funcionaria dijo que lo lamentaba pero que tendría que ir a buscarlo a casa y volver más tarde, pero en eso cambió de opinión y me dijo: Desabotone la camisa…

Entonces desabotoné la camisa, dejando expuestos mis cabellos crespos y plateados.
Ella me dijo: Este cabello plateado en su pecho es prueba suficiente para mí.
Y procesó mi jubilación.

La esposa observa lo entusiasmado que estaba platicando la historia, cuando le dice: ¡Vaya! ¿Y por qué no te bajaste los pantalones? Podrías haber conseguido una invalidez permanente también… “

HASTA mañana con más GRILLANDO. Comentarios en “X” en @pepenader o en [email protected]