Resina y devoción en el norte de Toluca

Foto: Jaime Arriaga

Toluca, Méx.- En la zona norte de Toluca, la comunidad de San Cristóbal Huichochitlán mantiene viva una de sus actividades artesanales más representativas, se trata de la elaboración y venta de imágenes religiosas de resina, una tradición que no solo da identidad al lugar, sino que también representa una fuente de ingreso para decenas de familias.
A lo largo de una de las principales calles de la comunidad, locales abiertos exhiben figuras de distintos tamaños y colores.

Vírgenes de Guadalupe, santos, nacimientos, ángeles y piezas decorativas llenan estanterías y banquetas, conformando un corredor artesanal que es visitado tanto por habitantes de la región como por compradores provenientes de otros municipios e incluso de estados vecinos.
Las imágenes, elaboradas principalmente en resina, destacan por su nivel de detalle y acabado, aunque muchas de ellas se venden ya terminadas, otras se entregan en crudo para que los clientes las pinten o personalicen, una práctica común entre parroquias, comerciantes y devotos.

“Nosotros llevamos años trabajando aquí, es un oficio que aprendimos de nuestros padres. Antes era puro yeso, ahora la resina nos permite hacer piezas más resistentes y con mejor presentación”, comentó don José Martínez, artesano de la comunidad, quien señaló que la demanda aumenta en temporadas religiosas como Semana Santa y diciembre.
Para los comerciantes, esta actividad representa estabilidad económica, aunque no está exenta de dificultades.

“Hay días buenos y días bajos, pero esto es lo que nos da de comer. Mucha gente ya identifica a San Cristóbal como el lugar de las imágenes”, dijo María López, quien atiende uno de los locales junto a su familia.
Los vecinos coincidieron en que este oficio ha marcado la identidad de la comunidad y ha generado un reconocimiento regional. Incluso, algunos talleres surten pedidos al mayoreo para mercados y ferias religiosas en distintos puntos del país.

Además del valor económico, los habitantes destacan el significado cultural y espiritual de su trabajo. “No solo vendemos figuras, vendemos fe y tradición. Cada imagen tiene un destino especial”, señaló otro comerciante.
La venta de imágenes de resina en San Cristóbal Huichochitlán se ha convertido en un sello distintivo de la zona norte de Toluca, reflejando el trabajo artesanal, la herencia familiar y la resiliencia de una comunidad que se ha adaptado sin perder sus raíces.