GRILLANDO

POR: JOSÉ ELÍAS NADER MATA

Me queda claro que hay personas que solo pueden vivir de la política, ya que en ella encontraron una mina de oro y que, en el ejercicio del poder, lejos de servir a la gente, se sirvieron con la cuchara grande en beneficio propio, siendo parte de una clase política de podredumbre.

Desde que tengo uso de memoria, los priistas, panistas, perredistas y morenistas, entre otros, han discutido disminuir a las y los legisladores plurinominales, esta figura que en los ochentas se fortaleció para darle representatividad a la oposición, pero que en las últimas dos décadas se convirtió en el botín de las mafias políticas, pues estas posiciones son para los líderes, aquellos que han hecho poco por México y que siempre están envueltos en escándalos.

El tema de los plurinominales, es el debate principal en las propuestas de la reforma electoral, pues busca disminuir los 200 diputados y 32 senadores que ocupan una curul gracias al sistema de representación proporcional, algo que nos ha dejado como resultado aguantar a personajes como ALEJANDRO MORENO, GERARDO FERNÁNDEZ NOROÑA o RICARDO ANAYA, entre otros, que lejos de aportar a México, lo han debilitado con cada una de sus acciones, de ahí la urgencia, aunque muchos lloren, de que se elimine un gran porcentaje de legisladores plurinominales y que al Congreso lleguen quienes hayan sido elegidos con el voto popular.

La reforma electoral urge en México como herramienta para que nuestro sistema democrático sea más justo y representativo, no el botín de las mafias políticas, algo que incluso urge también en el territorio mexiquense, donde ya nos amenazan con aumentar un partido político, pues un grupo de personas acudió al Instituto Electoral del Estado de México a registrar “Podemos”, un gasto mayor a cuenta del erario público y con una oferta política que hasta el momento es intrascendente, otro ejemplo más, de la urgencia de pensar en una buena reforma electoral, donde dejemos de gastar tanto en política de podredumbre y en la que realmente se garantice una mejor democracia, aquella que nos permita elegir a mexicanas y mexicanos más comprometidos con el pueblo.

LA GRÁFICA DE HOY

Del comunicador SAULO OROS MAGNO, es del trágico atropellamiento que protagonizó el chofer de un camión de pasajeros en avenida Solidaridad Las Torres y Pino Suárez en Toluca, donde la maldita imprudencia le costó la vida a una persona de la tercera edad, que por el impacto quedó tendido en el asfalto, lo anterior, mientras que el cafre se daba a la fuga para abandonar su chatarra más adelante.

Cabe destacar, que al camión le quitaron las placas y no se identificaba de qué línea era, pues estaba lleno de publicidad, sin embargo, más tarde se identificó la unidad como parte de la línea Tollocan, por lo que es claro que estos pinches cafres siguen circulando con toda impunidad, ocasionando tragedias y sin que alguien se haga responsable, pues para el concesionario ha resultado fácil lavarse las manos durante años, mientras que sus cafres convierten nuestras calles y avenidas en una jungla de asfalto.

Es urgente que las y los diputados de la entidad trabajen en la Ley de Movilidad del Estado de México y en el Código Penal, pues ya basta de tanta impunidad por parte de la mafia transportista que todas las semanas es protagonista de accidentes, de muertes y de tragedias que llenan de luto a cientos de hogares mexiquenses.

Que le impongan responsabilidad penal a los concesionarios y que les cancelen definitivamente sus permisos, a ver si les sigue valiendo madre que sus cafres manejen como bestias, algo que no podemos seguir tolerando y en lo que deberá trabajar a fondo el nuevo secretario de Movilidad, JUAN HUGO DE LA ROSA GARCÍA, que está obligado a dar resultados inmediatos, lo anterior, porque cada día representa un riesgo ante la impunidad, corrupción e imprudencia con la que se maneja el transporte público de pasajeros.

Y VA DE CUENTO

En un vuelo de Toluca a Cancún, el capitán, que era un tipo medio mamón, de nombre ERICK LUCIO, conecta el micrófono y comienza a hablar a los pasajeros: Buen día pasajeros, en este momento estamos a 9000 metros de altura y sobrevolando la ciudad de Puebla… ¡Oh, Dios Mío! ¡No chinguen!

 Los pasajeros escuchan un grito pavoroso, seguido de un ruido infernal: ¡Noooo! Splitctct, splocfff , flackkk, bruuuoooomm…

Y luego viene un silencio que se hace eterno. Segundos después, el capitán LUCIO vuelve a tomar el micrófono y riendo se disculpa: Disculpen, pasajeros, tiré mi bandeja y mi taza de café caliente se me cayó encima. No querrán saber cómo quedó la parte de adelante de mis pantalones…

Y en eso uno de los pasajeros grita: ¡Cabrón! ¡Tendrías que ver cómo quedó la parte de atrás de los míos!

HASTA mañana con más GRILLANDO. Comentarios en “X” en @pepenader o en [email protected]