Larcarmón, entre la presión y la deuda pendiente en Liguilla
Ciudad de México.- La historia se repite para Nicolás Larcamón cuando llega la fase definitiva del futbol mexicano. A pesar de su buena reputación como estratega y de su capacidad para potenciar planteles, el argentino llegó a 10 partidos seguidos sin conocer la victoria en Liguilla, una racha que empieza a pesar en su trayectoria dentro de la Liga MX.
Todo comenzó durante su etapa con el Puebla, club al que llevó constantemente a instancias finales, pero sin la recompensa del triunfo. En cinco series distintas, el equipo camotero no logró reflejar su competitividad en el marcador: cayó 0-2 ante León, luego igualó 1-1 contra América para después sufrir derrotas categóricas de 2-3, 1-6 y 1-5, todas frente a las Águilas, que se convirtieron en su mayor verdugo.
Su llegada a León no modificó la tendencia. Nuevamente América se cruzó en su camino y los Esmeraldas empataron 2-2 en la Ida, pero en la Vuelta el conjunto azulcrema resolvió con autoridad 0-2, dejando otra eliminación en el historial del técnico sudamericano.
Más tarde, ya en el Necaxa, Larcamón consiguió mantener el orden defensivo, pero sin la contundencia necesaria para trascender. Los hidrocálidos empataron 0-0 y 2-2 ante Tigres y aunque dieron pelea, volvieron a quedar fuera sin poder sumar un triunfo que rompiera la malaria.
Ahora, con Cruz Azul, la presión volvió a rodearlo. La Máquina firmó un 0-0 en su visita a Guadalajara en los Cuartos de Final del Apertura, un resultado que deja todo abierto para la Vuelta, pero que al mismo tiempo prolonga la racha negativa del estratega en partidos de eliminación directa.
Larcamón ha demostrado saber competir, construir equipos intensos y tácticamente valientes, pero la Liguilla, esa etapa donde se definen los liderazgos y se forjan las leyendas, continúa negándole la gloria. Con la serie aún viva y la oportunidad de cerrar en casa, el técnico de Cruz Azul está ante el reto perfecto para romper el maleficio.
La pregunta es clara: ¿será esta la ocasión en la que, por fin, Larcamón cambie la narrativa y encuentre el triunfo que tanto se le ha escapado en Liguilla? La respuesta llegará muy pronto, y la presión nunca había sido tan alta.






