EL VALLE DEPORTIVO

Pedro Eric Fuentes López

“Ha evolucionado todo -dentro del béisbol-, la medicina, la preparación. Pero yo me quedo con mi época de los ochenta. Fernando Valenzuela.

Para las más recientes generaciones de aficionados al béisbol a cualquier nivel, quizá les cause extrañeza el nombre de Fernando Valenzuela, pero aquellos que defienden a capa y espada al rey de los deportes, es inevitable no conocer -al menos- parte de su gran magia por los diversos diamantes de las grandes ligas y/o en otros lares. Sin duda, identificar y conocer su legado, es una parada oficial para quien gusta del fascinante Valle Deportivo, porque si bien es cierto que a cada segundo surgen nuevos valores y estrellas fulgurantes, éstas también se apagan muy pronto y en el mejor de los casos, pasan solamente a formar parte del pasado. Y hoy en día esto no pasa por ahí, porque para quienes vimos, vivimos y gozamos las grandes hazañas del toro de Etchohuaquila, Sonora, quedaron tatuadas en el alma y corazón, aquellas mágicas salidas de mañanas soleadas, de tardes calurosas y frías y desde luego con esas noches estrelladas y con un inmueble vestido con el tradicional número 34. Desde niños, adolescentes, adultos y adultos mayores, comulgaba una sola pasión, la Fernandomanía, o la Valenzuelamanía, o la Toromanía, o simplemente la algarabía de saber que “el gordo” iba al montículo. Simplemente era apoteósico.

El Dodger Stadium crujía, como si se elevara por los aires en aquella década de los 80´s, el estruendo del anuncio del nombre del zurdo, enardecia incluso a quien no comulgaba con su estilo, que dicho sea de paso, poco a poco fue puliendo hasta llegar a ser considerado uno de los mejores izquierdos como lanzador, abridor estelar, apoyado tanto a la ofensiva como a la defensiva. La magia la vio y no la duda, Mike Brito, quien le dijo a La Sorda, tendrás al mejor pitcher mexicano en Los Ángeles y serán campeones de la serie mundial. Que osadía pero que mejor premonición de lo que en breve tiempo sería… Fernando encabezaba entonces un roster con nombres como: Davey Lopes, Steve Garvey, Pedro Guerrero, Steve Sax, Burt Hooton, Dusty Baker, Steve Yeager, Ron Cey, Steve Howe, Dave Stewart, Rick Sutcliffe, Derrel Thomas. Ufffffff, que memorias y recuerdos llegan a mi ser, además de que, en su oportunidad, Orlando, Omar -mis hermanos-, Poncho, César, Arturo, Cuco, entre otros, dábamos rienda suelta a la imaginación en la calle, con los poste de luz como bases, la tapa de la alcantarilla de cemento como home y todo el arroyo de asfalto como terreno de juego, además, de que sacábamos las manoplas, el bate y la doña Blanca. Ufffffffffff.

Ahora bien, después de esos óleos mentales y sentimentales, vienen a colación porque será el próximo magnánimo día 7 de diciembre, cuando se dé a conocer quiénes serán los inmortales y formar parte del grupo del 2026 del Salón de la Fama de Cooperstown, entre los cuales desde luego figura por segunda ocasión el sonorense. Todo hace suponer que a un año de su fallecimiento y con los argumentos necesarios para ser entronizado, solo resta esperar que el Comité de Veteranos que son 16 periodistas de la fuente, voten por el ingreso de Valenzuela.

El antecedente inmediato es que Fernando Valenzuela fue incluido en las papeletas del Hall of Fame en los años de 2003 y 2004, pero su permanencia en la papeleta expiró rápidamente ya que solo logró tener 6.3 por ciento y 3.8 por ciento de votos, respectivamente, por lo que fue borrado de la boleta sin volver a tener una oportunidad de ingresar de nuevo. Pero gracias al legado y los números que logró, el Comité de Veteranos acaba de ingresar al mexicano en la lista de candidatos para ex peloteros que pueden ser elegidos para la inmortalidad.

Fernando debutó en las Grandes Ligas en 1980 a los 19 años y para 1981, era un fenómeno mundial. El zurdo mexicano ganó los premios Novato del Año y Cy Young de la Liga Nacional en 1981, mientras la “Fernandomanía” cautivaba al deporte. Completó 11 de sus 25 aperturas esa temporada y acumuló ocho blanqueadas. También ganó la Serie Mundial con los Dodgers ese año y nuevamente en 1988. Veterano de 17 años, Valenzuela registró una efectividad de 3.34 y promedió 233.1 innings por temporada de 1981-1990 con Los Ángeles. Ese lapso incluyó seis selecciones al Juego de Estrellas, cuatro resultados entre los cinco primeros para el Cy Young, dos Bates de Plata y un Guante de Oro.

Soy de la idea de que honor a quien honor merece!!!

Pásenla bien!!!