AHÍ ESTÁ, AHÍ ESTÁ

Todavía quedan días para que acabe el mes de noviembre, pero esta semana arranca la cuenta atrás para la Navidad. Un mes es mucho tiempo, sin embargo, el encendido de las luces en las calles madrileñas y el tradicional Black Friday son, sin duda, un buen comienzo.

Es cierto que los turrones y demás dulces llevan meses en los supermercados y la lotería para el sorteo extraordinario de Navidad está disponible desde verano, pero con la llegada del frío y las calles iluminadas todo se acentúa. Todavía el espíritu navideño no lo inunda todo, pero el próximo viernes es un buen día para comenzar a comprar los regalos a nuestros seres más queridos. Los más previsores se pondrán manos a la obra aunque la adrenalina de hacerlo en los últimos días nunca está demás. Cada uno dedica su tiempo como quiere para preparar las fiestas venideras, lo que está claro es que todavía queda un mes para planificar las cenas, las comidas, los regalos y todo lo que la Navidad conlleva.

Hasta entonces y como regalo adelantado para todos, ya se ha quitado la lona que cubría la mítica Puerta de Alcalá. El monumento lucirá su esplendor para el deleite de todos. Los daños sufridos por la contaminación, el paso de Filomena y demás clemencias meteorológicas habían hecho mella en ella por no olvidar las grietas que han ido surgiendo con el paso del tiempo. No hay que olvidar esa canción que todos hemos tarareado en alguna vez: “Ahí está viendo pasar el tiempo, la Puerta de Alcalá”. Por eso, ahora el “Mírala, mírala” cobra más sentido. Tanto madrileños como turistas podemos pasear por el Paisaje de la Luz contemplando todo el esplendor que éste nos ofrece.

Ya se respira Navidad en Madrid y el resto de ciudades. Todas tienen todo a punto para dar el pistoletazo de salida. Antes nos queda el puente por excelencia del año. La Inmaculada y la Constitución, tan cuestionada por unos, nos brindan a primeros de diciembre la oportunidad de disfrutar de las actividades culturales que la prenavidad nos ofrece. También, sin duda, es un buen puente para decorar los hogares, poner los belenes y prepararse para lo que está por venir…

Un futuro inmediato que nos sirve para apurar los propósitos no logrados de este año, preparar la lista de los del año que viene y por supuesto, comenzar el balance de un 2023 que como todos tendrá sus luces y sus sombras.

Y con luces y sombras sigamos viendo pasar el tiempo y disfrutando de él porque eso es señal de que estamos vivos y éste es, sin duda, el mejor regalo que recibimos a diario y que no tiene precio.