Alerta SRE sobre aumento en la trata de niños migrantes

Ciudad de México.- Durante el año 2021, la red consular de México en Estados Unidos atendió a mil 252 casos de niños procesados bajo el amparo de la Ley de Protección a Víctimas de Trata, que autoriza a los menores permanecer en la Unión Americana. La cifra es la más alta desde 2015, cuando se registraron mil 136 casos. Este incremento coincide con el aumento de la migración de menores de edad hacia Estados Unidos.
Se trata de menores que viajan solos hasta la frontera norte y al momento de su detención manifestaron ser víctimas de trata o tener miedo de regresar a México. De acuerdo con cifras oficiales de la Secretaría de Relaciones Exteriores, la mayoría de estos menores son varones de entre tres y 17 años de edad, mientras que el resto se trata de niñas que en su mayoría son llevadas a Estados Unidos para la explotación sexual.
En el caso de los varones, según la Cancillería, además de la explotación sexual, son forzados a realizar trabajos en granjas agrícolas o utilizados para el contrabando y venta de droga. El número de casos atendidos el año pasado es casi cuatro veces al registrado en 2020, cuando los consulados reportaron un total de 358 asistencias y casi el doble que en 2019 cuando se les brindó apoyo a 672 menores bajo el amparo de TVPRA.
Desde el año 2008, la Ley sobre Protección de las Víctimas de Trata ordena que el Departamento de Seguridad Nacional entrevistara a cada niño, niña o adolescente mexicano sin compañía para tomar la determinación de que no sea una víctima potencial de tráfico o trata de personas y que voluntariamente pueda y quiera regresar a su hogar en su país de origen. A menos de que todas estas preguntas se respondan de una manera afirmativa, el menor no debe ser regresado inmediatamente a México, sino que debe permanecer para ser evaluado y pueda reclamar protección en Estados Unidos.
Sin embargo, según cifras de la Patrulla Fronteriza, cuatro de cada cinco menores mexicanos detenidos en el intento por cruzar a Estados Unidos son devueltos a su país de manera exprés y sólo uno de cada 10 logra llegar ante un juez para solicitar el asilo, lo que no significa que lo obtenga.
Sólo entre enero y marzo pasado, el gobierno del presidente Joe Biden repatrió a siete mil 63 niños mexicanos, una cifra 70 por ciento inferior al número de menores repatriados en el mismo lapso de 2021.
De acuerdo con información de la Unidad de Investigación de Explotación Infantil, dependiente del DHS, 80 por ciento de los menores procesados bajo TVPRA son víctimas de los traficantes de personas conocidos como polleros, quienes los “enganchan” durante el trayecto por México para llegar a Estados Unidos. “Al viajar solos, los menores son presa fácil para los traficantes de personas, conocidos como polleros o coyotes, que bajo falsas promesas de llevarlos hasta Estados Unidos, los secuestran para después venderlos a bandas del crimen organizado que los utiliza para traficar drogas e incluso enganchar a otros menores”, afirma la Unidad en un reporte sobre tráfico de indocumentados.
El documento alerta que “los niños no acompañados o separados de sus padres son particularmente vulnerables a las violaciones y abusos de derechos humanos en todas las etapas del proceso migratorio”.
En tales casos, pueden pasar meses o años trabajando en condiciones de explotación en los países de tránsito y destino dependiendo de las circunstancias donde se encuentren. “Los niños migran por una infinidad de razones, voluntarias e involuntarias. Hay veces que viajan a otros lugares en busca de las oportunidades que no encuentran en su propio país. Otras veces, son forzados a desplazarse bien por causas como la pobreza, la violencia o los desastres naturales o porque se convierten en víctimas de tráfico o explotación en su propio país, entonces buscan mejores oportunidades en otros países, aunque no siempre lo consiguen, pues en el trayecto son víctimas de innumerables peligros”, destaca el informe.
De acuerdo con una encuesta elaborada en 2021 por la Organización Internacional para las Migraciones, tres de cada cuatro menores de edad centroamericanos que migraron solos a Estados Unidos se fueron por causas económicas. Es un cambio en los motivos de migración, ya que en 2020 en su informe anual 2020 Unicef reportó que la causa principal era para huir de la violencia.
El estudio de la OIM, aplicado entre julio y diciembre del año pasado en tres mil 842 hogares donde se reportaron menores de edad migrantes que viajaron solos a Estados Unidos y que fueron deportados a Guatemala, Honduras y El Salvador, indica que 74 por ciento de los menores habían emigrado en busca de mejores condiciones de vida y conseguir trabajo, mientras sólo dos por ciento por inseguridad en las localidades donde habitaban.
La encuesta de la OIM indica un deterioro de las condiciones de vida de miles de familias centroamericanas que viven en condiciones precarias. De los encuestados, 21 por ciento respondió que no tiene acceso a energía eléctrica, 33 por ciento no cuenta con agua entubada en su vivienda y solo 29.9 por ciento tiene inodoro, mientras el resto utiliza letrina.
De acuerdo con cifras de la Patrulla Fronteriza, sólo el año pasado más de 71 mil menores de edad se entregaron a las fuerzas de seguridad estadounidenses, lo que representa que, cada ocho horas, un niño o adolescente abandonó sin ninguna compañía su país de origen en busca de una mejor vida.