Promueve UAEMéx el emprendimiento en el norte mexiquense
- Laura Velásquez Ramírez
- 3 marzo, 2022
- Estado de México
- 0 Comments
Toluca, Méx.- Lourdes Posadas Nava es la creadora y fundadora de Artesanías Maluna, emprendimiento que surgió a raíz de las dificultades familiares y para obtener un ingreso económico en beneficio de sus hijas, esto lo logró gracias a la asesoría y la capacitación que le brindó la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) a través de sus incubadoras de empresas.
De acuerdo con la mujer mexiquense, el acercamiento fue con la Incubadora de Empresas del Centro Universitario UAEM Atlacomulco, espacio en el que la han animado a preguntarse sobre costos de materiales, mano de obra, empaques, comercialización y ventas en línea, todo el asesoramiento y la capacitación.
“Cuando conocí la incubadora de empresas nos dieron el asesoramiento, la plática, y me llamó la atención porque yo no he encontrado un mercado para mis muñequitas, que ahora pretendo lleguen a un mercado donde sean valoradas”, dijo la emprendedora.
En Santa Ana la Ladera, municipio de Ixtlahuaca, Lourdes descubrió en el tejido una actividad terapéutica para enfrentar el duelo por la pérdida de su esposo y el padre de sus cuatro hijas.
“A partir de que fallece mi esposo entro en una tristeza y busco qué hacer porque estaba sacada de órbita, algo que me entretuviera, que me permitiera liberar todo el dolor y la tristeza. Así que empecé a tejer, también pensando en mis hijas”, sostuvo.
Con las habilidades básicas y una enorme capacidad de observación, de imitación, en poco tiempo convirtió las agujas en una extensión de sus dedos, en un instrumento para expresar sus emociones.
En las formas y los colores encontró el camino para desahogar el desconcierto y expulsar de su interior el dolor de la muerte, la tristeza, la soledad, para expresar la alegría y el amor por sus hijas. “Los colores tienen mucho que ver; por ejemplo, un color alegre, un color naranja, rosa, y cuando es muy triste, un color azul oscuro o negro”.
Lourdes Posadas Nava tejió su primera muñeca hace tres años y una vez que las piezas se le acumularon comenzó a regalarlas a familiares y amigos. Empezaron a encargarle piezas y de ahí surgió la idea de venderlas, sin quedar siempre satisfecha con la retribución económica. “No ha habido quien valore el trabajo hecho a mano. Quieren cosas muy económicas y realmente el trabajo es muy pesado, es cansado”, afirmó.





