Crisis por Covid-19, oportunidad de transformación
- Laura Velásquez Ramírez
- 6 junio, 2020
- Estado de México
- 0 Comments
Toluca, Méx.- La cuarentena y el confinamiento en el hogar llevó a pequeños grupos y ejemplares de animales a diversos centros urbanos. Esta presencia en medio de la crisis sanitaria, refleja que las ciudades tienen la oportunidad de transformarse, dejar de ser el consumidor de recursos naturales y generador de residuos que impactan el ambiente, para pasar a ser espacios naturales que permitan procesos ecológicos de apoyo a la vida, mejoren la biodiversidad y promuevan valores para el cuidado de la naturaleza.
La investigadora de El Colegio Mexiquense, Natalie Rosales Pérez, explicó que gracias al paro urbano, se han registrado descensos importantes en los niveles de concentración de contaminantes, como el dióxido de nitrógeno, que es producido principalmente por los automóviles y los patrones de movilidad en las ciudades.
La especialista, indicó que es que la convivencia de la vida humana y la no humana es imposible, pues se invisibiliza la existencia de esta última, pese a que, por fortuna, la vida silvestre existe alrededor de las ciudades, pues incluso, en las urbes más grises existen elementos naturales alrededor, se les preste o no atención.
Rosales aseguró que el aislamiento debería llevar a la valoración de la importancia de convivir con la familia, amigos, vecinos y colegas de trabajo; pero no solo eso, sino también a reflexionar sobre el reclamo de la vida silvestre de brindarle espacios en donde pueda simplemente estar.
Propuso que los espacios vacíos o subutilizados en las ciudades se intervengan para emprender un proceso de naturalización y restauración ecológica que permita evitar la fragmentación de hábitats, así como la creación de conectividades y redes biológicas.
Asimismo, incrementar y conectar parques urbanos, pequeñas áreas verdes, patios y jardines comunitarios y privados; reverdecer espacios como paseos, plazas, estacionamientos, y espacios ligados al tráfico; fomentar drenajes naturales, humedales urbanos, superficies permeables y poblar fachadas y azoteas con cubiertas verdes, con lo cual será posible crear una estructura ecológica que permita renovar la actitud de las ciudades urbanas en torno a su forma de relacionarse con la naturaleza.






