EL VALLE DEPORTIVO
- Pedro Eric Fuentes López
- 16 febrero, 2026
- Columnas
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Pedro Eric Fuentes López
“De tantas burlas, de tantas humillaciones; van a crear un monstruo que nadie va a poder parar…”
Entre corrientes que van y llegan sin cesar, con esa intensidad de arrasar con todo y al mismo tiempo llevarse hasta el olvido, en múltiples ocasiones se quedan más presencias que ausencias. Evidentemente, nada es igual desde el ángulo que se le vea, porque existen momentos para el alucine y el resto para la cruel o motivante realidad. Existen otros tiempos donde se acomoda lo blanco y lo negro, lo bueno y lo malo, etc., en un santiamén y el deporte es factor fundamental de mil escenarios, pero los más sonados siempre son y serán aquellos que -incluso- llegan a confundirnos o bien, se acomodan para mostrarnos las 2 caras de la moneda… Y acá les dejo esto que pudiera convertirse en la punta de lanza para un análisis exhaustivo del proceder de la disciplina que se convierte en nuestra favorita o de aquella que seguimos incesantemente porque produce emoción. Hoy creo que será distinto.
Desde mi Valle Deportivo y en mi escritorio, escuchando Don´t stop without you -una de mis favoritas- con Journey, desmenuzo el caso del que debe considerarse y tomarse muy en serio como escándalo, el de la tenista de tan solo 25 años de edad, Destanee Aiava, quien repentinamente anunció su retiro de la especialidad, no sin antes lanzar duras acusaciones denunciando una cultura de racismo, misoginia y hostilidad en el tenis. Ops! La australiana de origen samoano, número 147 del ranking mundial de la WTA, considerada una de las grandes promesas de Oceanía, puso punto final a su carrera profesional señalando las carencias éticas y los abusos que vivió durante casi una década en el circuito, situación que dijo, se presenta constantemente y nadie dice nada, incluso esto lo denominó como una cultura profundamente dañina, y es que esto más allá de estar rodeada de lo fascinante que puede verse, afirma que en el tenis se presenta un entorno tóxico donde el odio y la discriminación son comunes y que lo común entre tenistas, dirigentes e incluso aficionados que en el anonimato se esconden, vulneran la integridad física y mental del deportista como ha sido su caso, reafirmando que existen más atletas como ella que sufren de esto y más.
Lo que me convocó a una lectura concisa y llena de aristas interesantes, entre otros puntos de vista, es que detrás de la elegancia de los trajes blancos existe una estructura racista, misógina y homófoba que margina a cualquiera que no cumpla con los estándares sociales impuestos por la élite del deporte, dejando en claro que la posición del deportista está tan rebasada en la delgada línea entre lo correcto e incorrecto, que llega a ser tan hostil que hasta reciben -ella y otros- constantes amenazas de muerte, así como comentarios ofensivos sobre su cuerpo y su rendimiento, creando un desgaste físico, psicológico, mental emocional y otros, que la han orillado a declinar seguir en activo.
El tema en comento es bravo, habrá que darle la real dimensión e importancia que representa porque si bien es cierto estamos en pleno S.XXI es increíble que se sigan permitiendo miles de prácticas de atacar a los deportistas y/o atletas y su entorno, esto sólo nos demuestra y abre la caja de pandora de la tan evidente y ansiada falta de redes de apoyo para los atletas jóvenes que enfrentan problemas de salud mental y discriminación. Creo fehacientemente que lo expuesto por una joven extenista deja las puertas abiertas a todas las comunidades deportivas de cualquier lugar, de cualquier parte, de toda índole, donde la raza, creencia y divinidad que se profesen, no sean lo que estigmatice, sino que impulse a la gran tarea de replantear, organizar, reordernar, validar y ejecutar si los valores de alta categoría -sobre todo lo llamado profesional- de cualquier deporte, de verdad son reales o simplemente una finta tan pinchurrienta que desvía la atención y por tanto oculta esas afrentas de exclusión, discriminación, violencia y exilio hacia y entre sus propios protagonistas.
Pásenla bien!!!




