EL VALLE DEPORTIVO

Pedro Eric Fuentes López

Hay momentos que se celebran con nostalgia y otros que se viven con la mirada puesta al frente. A menudo cuesta aceptar y reconocer los yerros, esos que queman, que taladran los huesos y aprietan las venas, tanto que cuesta respirar, pero también, representa una declaración de principios: seguir aquí y ahora, porque quizás allá -donde sea- nada será igual y mientras exista la oportunidad de reinventarse, hay que seguir creyendo en lo que hacemos y en cómo lo hacemos. Corregir es de sabios, hablar sana y una mente poderosa no puede ser nublada por un chubasco de un mal paso, más bien, es el preámbulo de algo mejor por llegar.

Describir el latido de quien se ha sobrepuesto a la adversidad se debe entender como toda una proeza, porque mientras muchos se tiran del lado del fracaso, enfrente existen quienes se aferran a la sana competencia y unen esfuerzos por querer ser mejores personas y es sabido que para que eso se conjugue por lo menos debe haber 2 personas capaces de querer salir adelante, no empujando o jalando, no estorbando, sino en común avanzar paso a paso, codo con codo, para llegar al éxito. Es bien sabido que tampoco está garantizado el triunfo, empero con los hechos en común, todo se puede, aunque cueste lo que cueste y le duela a quien le duela, acá converge esa tarea diaria del bien vivir y alejar por todos los medios, las emociones y sentimientos negativos, estar en paz sé que cuesta mucho, tanto que cuando hay triunfos y derrotas se graban en la piel esos momentos, aquellos que erizan la piel y más aún cuando en las derrotas se tiene que aprender de forma inmediata y la enseñanza es seguir, insistir y persistir, momentos que explican por qué en la vida como en el deporte siempre y en todo pasaje ocupamos y le entregamos y profesamos un sitio tan profundo en nuestro diario vivir.

Este tiempo donde la tecnología impregna a gran velocidad las alternativas consumibles para generar mejores dividendos en todo sentido, ha influido tanto en el deporte que cada vez más opciones tenemos no solo para ser aficionados sino situarnos en el lugar que más nos gustaría y estar al tanto de todo, es un entorno cada vez más acelerado, donde estar al día significa despojarse de las malditas dudas y avanzar a pie firme, con responsabilidad, visión y sobre todo sensibilidad para entender varios, cientos o hasta miles de factores para llegar a la final sea cual sea ésta.

Hoy cuando todos los temas del Súper Tazón, de los Juegos Olímpicos de invierno, del futbol nacional y de la selección, de Sergio Pérez, así como de otros más, es justo señalar que el impulso que generan esos y otras disciplinas, nos recuerdan que el camino recorrido es importante por la experiencia adquirida, sin embargo, lo que es verdaderamente trascendental es lo que viene, lo que llega al siguiente minuto o bien, al siguiente amanecer…

El tiempo pasa y no perdona, todo cambia, el deporte no es la excepción, las realidades se transforman, las justas en todo el orbe mantienen la pasión y su misión es clara: no basta llegar, mantenerse, triunfar o caer, sino intentarlo todas las veces que sean necesarias para aprender!!!

Pásenla bien!!!