Cárteles mexicanos utilizan munición fabricada para el Ejército de EE.UU., revela investigación
Por: Francisco Calvo Guzmán
Ciudad de México.- Organizaciones del crimen organizado en México han empleado munición calibre .50, diseñada y producida originalmente para uso del Ejército de Estados Unidos, en enfrentamientos contra autoridades y civiles, de acuerdo con una investigación conjunta del International Consortium of Investigative Journalists (ICIJ) y The New York Times publicada esta semana.
La pesquisa periodística detalla que esta munición, fabricada en la planta Lake City Army Ammunition Plant, propiedad del gobierno estadounidense en Misuri, ha sido contrabandeada a través de la frontera y utilizada por cárteles como el Cartel del Noreste y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) durante ataques armados en México.
Los cartuchos calibre .50 son proyectiles de gran tamaño —aproximadamente del tamaño de un cigarro grande— diseñados para ser utilizados en armamento militar pesado capaces de destruir vehículos ligeros o atacar aeronaves. Aunque estos cartuchos son parte del arsenal estadunidense, acuerdos entre el Ejército de Estados Unidos y contratistas privados han permitido que parte de esa munición ingrese al mercado civil estadounidense, desde donde grupos delictivos la compran y la trasladan de manera ilegal hacia territorio mexicano.
El reporte destaca episodios emblemáticos como el ataque de noviembre de 2019 en Villa Unión, Coahuila, donde un convoy armado con rifles y ametralladoras calibre .50 sometió temporalmente a policías estatales y causó múltiples víctimas. En la escena, las autoridades encontraron al menos 45 casquillos estampados con las siglas “L.C.”, identificados como originarios de la planta Lake City.
Las autoridades han registrado que municiones de este tipo también han sido usadas para abatir helicópteros, asesinar a funcionarios públicos, enfrentarse con las fuerzas de seguridad y perpetrar ataques de alto poder destructivo en diversas regiones del país, lo que representa un desafío significativo para las políticas de seguridad pública mexicanas.
Datos oficiales de Estados Unidos señalan que, desde 2012, agencias como el Bureau of Alcohol, Tobacco, Firearms and Explosives (ATF) han incautado más de 40 000 rondas calibre .50 en estados fronterizos, de las cuales aproximadamente un tercio provienen de Lake City, más que cualquier otro fabricante.
La presencia de esta munición en manos de grupos criminales ha obligado a autoridades mexicanas y estadounidenses a reforzar iniciativas diplomáticas y operativas para frenar el tráfico ilícito de armas y cartuchos, aunque la disponibilidad de estos proyectiles en el mercado civil de Estados Unidos sigue facilitando su llegada a México.




