GRILLANDO

Era un chaval de unos 20 años cuando me integré a gobierno del Estado de México con la ilusión de transformar desde el núcleo de la administración al servicio público, una utopía, pero que era propia de la edad, la educación y los ideales que uno va adoptando a lo largo de su vida. Afortunadamente mi trabajo no estaba ligado a un escritorio, sino a la atención directa con la gente, aquella que nos compartía sus inquietudes, problemáticas y que obviamente, nos pedía soluciones y apoyo.

Desde entonces observaba a las y los presidentes municipales, que, en su gran mayoría, perdían el piso desde el primer día de gobierno, se olvidaban de su compromiso de servir al pueblo y de inmediato se ponían traje de virreyes con el que se sentían todos poderosos, intocables, bellos e inmaculados, una constante que daba como resultado malas administraciones, llenas de corrupción e ineficientes, algo que se reflejaba en el atraso de los municipios, que lejos de tener soluciones a sus problemáticas y obras, solo veía como una camarilla política se enriquecía jodiendo a las mayorías.

Esto lo comento, porque veía con atención los eventos que muchos alcaldes mexiquenses que promulgaron el Bando Municipal 2026, teniendo como marco la conmemoración del aniversario de la promulgación de las Constituciones de 1857 y 1917, algo que en el papel es importante, porque sin Ley, sin normas o sin orden, no hay gobierno capaz de atender a la gente.

Hace unos días, me pareció importante que la presidenta de México, CLAUDIA SHEINBAUM, le haya jalado las orejas a diputados y senadores en San Quintín en Baja California, por estar más preocupados por las fotos que por trabajar directamente con la gente, por ello, les dijo que dejen el protagonismo y vuelvan al territorio para atender las necesidades de los ciudadanos, especialmente en medio de quejas por falta de servicios básicos y problemas de gobernabilidad en la región, algo que me pareció excelente, pues ya basta de tanta banalidad, soberbia y estupidez por parte de aquellos que asumieron una alta responsabilidad con México y con su gente.

Así que esperamos que las y los alcaldes mexiquenses se pongan a trabajar a fondo, lo demanda el pueblo mexicano, necesitamos soluciones a nuestros problemas, así como obras y acciones que eleven nuestra calidad de vida, lo anterior, con la Ley en la mano o el Bando Municipal, que tristemente, muchas veces sirve nada más para la foto y para el evento, pues son los primeros en no aplicarlo correctamente.

LA GRÁFICA DE HOY

Del fotógrafo JAIME ARRIAGA, es de la forma en que comerciantes y particulares han invadido avenida Solidaridad Las Torres, una de las más importantes en el Valle de Toluca y que lamentablemente se ha convertido en tierra de nadie, pues las autoridades no se han preocupado en poner orden.

Entre los autos que están mal estacionados en las banquetas y el primer carril, los talleres mecánicos, los negocios, las talacheras que han invadido con llantas las banquetas y todos los demás objetos que ocupan el espacio público, Las Torres pide a gritos que el gobierno estatal y los municipales de Zinacantepec, Toluca, Metepec y San Mateo Atenco, atiendan algo tan importante y liberen esta avenida en beneficio de la movilidad, el tránsito, la seguridad, la imagen urbana y el respeto a la norma.

En Heriberto Enríquez esquina con Las Torres, en Toluca, un negocio que vende motos y otros artículos, se adueñó del primer carril, de la banqueta y del carril del retorno, un descaro similar al de decenas de gandallas a las que les vale madre afectar a los demás, pues no hay autoridad que los controle o multe.

Así que ojalá nuestras autoridades trabajen en liberar Las Torres, una demanda ciudadana que lleva años, que se no se ha cumplido y que afecta a todo el Valle de Toluca, de ahí que sea incomprensible su falta de atención y de orden, a menos, de que los negocios estén dando sus buenas mordidas para hacer lo que se les pega la gana.

Y VA DE CUENTO

Durante un funeral en Toluca, llega el mexicoargentino CHRISTIÁN PIRIZ para dar el pésame a la esposa y familia de uno de sus amigos.

Cuando se acerca a la viuda, algo desconcertado, le dice: Lo siento señora, lo siento, de verdad lo siento…

La mujer voltea a verlo y le responde: ¡No! ¡No! Mejor déjemelo acostadito.

HASTA mañana con más GRILLANDO. Comentarios en “X” en @pepenader o en [email protected]