¡No estás solo!

¿Quién dijo que ser mujer otorga perspectiva de género? Nada más equivocado a la luz de la cruda realidad. Lo menciono porque el pasado martes 25 de marzo, un par de semanas después de la conmemoración del día internacional de la mujer, se escuchó en la cámara de diputados un vergonzoso coro femenino gritar “¡no estás solo!”, “¡no estás solo!”, para proteger al exfutbolista (ámbito del que nunca debió salir), y ahora diputado Morenista, Cuauhtémoc Blanco, de la acusación de violación en grado de tentativa en contra de su media hermana durante su periodo como gobernador del Estado de Morelos.

En este sentido, la fiscalía de Morelos solicitó que se le retirara el fuero constitucional para que pudiera ser investigado sin protección política, pero ¿Qué es el fuero? el fuero constitucional se traduce en la protección e inmunidad que tienen ciertos servidores públicos para no ser detenidos durante el ejercicio de sus funciones por la probable comisión de un delito. La única manera de hacerlo es, con la autorización del congreso.

Por lo anterior, se sometió a votación el retiro de esta inmunidad a Cuauhtémoc Blanco, para que enfrentara la justicia sin protección política. Sin embargo, con 291 votos a favor, 158 en contra y 12 abstenciones, la Cámara de Diputados desechó la solicitud de la fiscalía para ser investigado y darle seguimiento a la denuncia en su contra.

Para muchas mujeres es ofensivo, ridículo e indignante tener que ver esas imágenes donde un grupo de legisladoras aparecen encubriendo al posible agresor diciendo “no estás solo”. Es una burla a la lucha feminista, pues la frase; “no estás sola”, es utilizada en señal de apoyo a las mujeres víctimas de algún tipo de violencia y que con frecuencia no se les cree o se pone en duda su palabra.

Pero, ahora resulta que este hombre acusado de violación se presenta como la víctima y se le apoya. Una gran desilusión que hoy que se habla con mayor insistencia del tiempo de mujeres y con una cámara de diputados constituida por 251 diputadas y 249 diputados, se haya tenido este resultado en la votación. Lo único que ha revelado este lamentable episodio, es la incongruencia entre aquellas que se visten de morado y de naranja, pero apoyan a un personaje como Cuauhtémoc Blanco.

Hoy, ha quedado claro que no basta tener mujeres en el poder, se necesitan mujeres con poder. Mientras existan servidoras públicas dispuestas a seguir instrucciones, sin autonomía en sus decisiones como legisladoras y no tengan problema con ser el tapete de los hombres que desde siempre nos han oprimido, lo único que hacen es perpetuar esta forma de organización social que se empeña en dejarnos en segundo plano. 

No hay víctimas por categorías, ni de primera ni de segunda. Lo que hay son abusadores con distintos grados de poder. Lo que vivimos en días pasados fue una gran simulación que nos lleva a una profunda reflexión para ver quiénes son las aliadas y quienes están dispuestas a seguir siendo el medio para llegar al fin, es decir, se dejarán utilizar para que otros cumplan sus objetivos. 

A las legisladoras que apoyaron a Cuauhtémoc Blanco, dejen de publicar en sus redes sociales frases en apoyo a las mujeres. No suban fotografías en la marcha del 8M intentando venderse como feministas. Guarden su pañuelo verde que no entienden lo que significa y la lucha que hay detrás de la causa. Dejen de pronunciar discursos de sororidad porque en los hechos hacen todo lo contrario. 

Todas esas mujeres que no tuvieron el valor de actuar en congruencia y decidieron legislar para este sujeto y no para las y los ciudadanos que les votaron, ojalá que no se arrepientan, y si un día alguna de ustedes pasa por una situación similar, no tengan miedo, hay mujeres firmes en sus convicciones, les vamos a creer y las vamos a poyar. “No están solas”.