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EMERGENCIAS Y URGENCIAS 54
- Daniel Valdez García
- 28 febrero, 2025
- Columnas
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28 de febrero de 2025
Sacerdote Daniel Valdez García
Queridos hermanos y hermanas,
Hoy despedimos el mes de febrero, acercándonos al inicio de la Cuaresma, un tiempo para iniciar nuestro camino de sanación. Todos llevamos heridas internas que requieren atención.
Es crucial que insistamos en la salud integral: mente, cuerpo y espíritu. Recordemos que el cerebro y la mente son distintos, y a veces la mente nos engaña. Hoy quiero hablarles sobre la salud mental en esta propuesta de reflexión número 54 con la temática “Emergencias y Urgencias”.
En el pasaje del Evangelio de hoy según San Marcos 10, 1-12, los fariseos desafían a Jesús con la cuestión del divorcio. La enseñanza de Jesús sobre el matrimonio es clara: es una unión indisoluble, basada en una entrega mutua, sin condiciones. La Iglesia sigue firme en esta enseñanza: «Esta íntima unión exige plena fidelidad conyugal y su indisoluble unidad» (GS 48).
Un conocido aforismo dice: “Elegir es renunciar”. Quien elige sin renunciar se divide, se esquizofrenisa; mientras que quien renuncia a todo se disminuye, se empequeñece. La verdadera elección viene del ejercicio de la libertad, que, al igual que un músculo, se fortalece con el uso. Éticamente hablando, responsabilidad y libertad son sinónimos: cuanto más responsables, más libres somos.
En el pasado, los cerebros de nuestros antecesores prehistóricos los mantenían alerta frente a los depredadores que surgían en cualquier momento. Hoy, la neurociencia nos enseña sobre la plasticidad cerebral. William James y Santiago Ramón y Cajal nos mostraron que nosotros somos los arquitectos de nuestro cerebro, moldeando la “belleza de la mente”.
Nuestro cerebro es electroquímico, compuesto de oxitocina, dopamina, adrenalina y serotonina. Con el entrenamiento adecuado, podemos manejar problemas como la epilepsia sin tanta medicación, modelando nuestro cerebro a través de la autorregulación.
Entrenar nuestro cerebro contribuye a mejorar la calidad de vida, creatividad, y gestión del estrés, asegurando una rápida evolución cerebral, física y lógica, para enfrentar los desafíos diarios, algunos le llaman “desarrollo de habilidades blandas”. El hipocampo almacena nuestra memoria, pero el estrés desvirtúa nuestra perspectiva. Al centrar nuestra atención, transformamos al cerebro en nuestro aliado. Todo lo que percibimos, sentimos y pensamos proviene del cerebro y se manifiesta en frecuencias regulables que afectan nuestra autoestima, estrés, serenidad y sueño.
La plasticidad cerebral nos hace más conscientes de nuestras elecciones, sin dejarnos reaccionar solo ante emociones. La parte prefrontal del cerebro, pese a ser compleja, es vital para nuestra percepción, la gente lo dice así coloquialmente: ¿acaso no tienes “dos dedos de frente”?
Existen aún muchas incógnitas sobre el cerebro, y los fármacos no siempre son la solución. Necesitamos equilibrar nuestro cerebro a través de la conexión límbica para evitar depresiones frecuentes. La homeostasis cerebral nos permite recuperar felicidad cuando se entrena adecuadamente. Hagamos un ejercicio de concentración: cierra los ojos e identifica lo que te rodea. Ahora, siente tu cuerpo y nota las distancias internas: entre el ojo derecho y el brazo izquierdo, o entre la nariz y el mentón. Estos sencillos actos de gimnasia cerebral promueven una salud mental equilibrada.
Cuerpo sano y mente sana son la clave para evitar la división interna, practicando el arte de “elegir es renunciar” y transformando el estrés en “euestrés” positivo que nos motiva y guía hacia el futuro.
Amén, amén, Santísima Trinidad.