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POLÍTICA AMBIENTAL

Los ecosistemas de manera natural tienen un mecanismo para regular la cantidad de organismos que viven en ellos. Esta cantidad de individuos se refiere también como “capacidad de carga”, aunque también se involucra la existencia de la cantidad de contaminantes que puede ser depurada por el ambiente.

Sin embargo, el ser humano, con su capacidad racional, inteligencia e inventiva ayudan a superar las condiciones adversas que pudieran reducir las amenazas en la expectativa de vida. Esto desde luego ha traído como consecuencia un incremento vertiginoso en la población mundial que ha puesto en crisis la cantidad y distribución de alimentos y el deterioro agudo de los recursos naturales.

El Consejo de Administración del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo estableció en 1989 el Día Mundial de la Población, con el que se pretende centrar la atención en la urgencia e importancia de las cuestiones relativas a la población. El interés nació de la celebración el 11 de julio de 1987 del «Día de los cinco mil millones».

La celebración se centra en el reconocimiento de la planificación familiar como derecho humano, se cumplen 50 años de la Conferencia Internacional de Derechos Humanos de 1968, cuando la planificación familiar fue reconocida mundialmente, por primera vez, como un derecho humano. El documento final de la conferencia, titulado la Proclamación de Teherán, declara inequívocamente que: "Los padres tienen el derecho humano básico de determinar libremente el número de sus hijos y los intervalos entre los nacimientos".

Tras esta declaración, se empezó a tomar conciencia de que las mujeres y las niñas no tienen que sufrir el agotamiento ni el peligro de los embarazos demasiado numerosos y muy juntos. Los hombres y las mujeres tienen el derecho de elegir la frecuencia con la que quieren tener hijos, o incluso renunciar a tenerlos. Todo individuo tiene derecho a determinar la dirección y el alcance de su futuro.

Son nueve estándares establecidos para ejercer el derecho humano a la planificación familiar:

Sin discriminación. La información y los servicios de planificación familiar no deben restringirse por motivos de raza, sexo, idioma, religión, afiliación política, origen nacional, edad, situación económica, lugar de residencia, discapacidad o estado civil.

Disponibilidad. La información y los métodos anticonceptivos deben estar disponibles en cantidad y variedad suficiente para todos.

Accesibilidad. Los países deben garantizar que los productos y servicios de planificación familiar sean accesibles físicamente y asequibles para todos.

Aceptabilidad. La información y servicios de métodos anticonceptivos deben proporcionarse de manera digna, respetando tanto la ética médica moderna como la cultura de las personas que reciben atención.

Calidad. La información sobre planificación familiar debe comunicarse claramente y ser científicamente precisa.

Toma de decisiones. La asesoría integral en materia de reproducción permite que cada persona tome decisiones con la información necesaria, de forma independiente, sin presiones, coerción o tergiversación y rechaza opciones inapropiadas.

Privacidad y confidencialidad. Todas las personas deben disfrutar del derecho a la privacidad cuando buscan información y servicios de planificación familiar.

Participación. Los países tienen la obligación de garantizar la participación activa e informada de las personas en las decisiones que los afectan, incluidos los problemas de salud.

Responsabilidad. Los sistemas de salud, los sistemas educativos, los líderes y los legisladores son responsables de los esfuerzos para hacer realidad el derecho humano a la planificación familiar.

La población mundial alcanzó los 7,000 millones en 2011, frente a los 2.5 millones registrados en 1950. Este gran aumento en el número de habitantes del planeta conlleva grandes retos y oportunidades, y afecta a la sostenibilidad, el urbanismo, el acceso a los servicios de salud y el empoderamiento de los jóvenes.

De esos 7,000 millones, 1,800 eran los jóvenes del mundo, que definen las realidades sociales y económicas, desafían las normas y los valores, y sientan las bases del futuro. Sin embargo, muchos de ellos siguen luchando contra la pobreza, las desigualdades y las violaciones de los derechos humanos que les impiden desarrollar su potencial colectivo y personal.

Que la población pueda planear sus familias implica que puedan planear su vida, vencer a la pobreza, mejorar la salud de las madres e hijos, lograr una mayor equidad de género, planear derrotar la muerte materna y sostener a la juventud.

El estimado de la población mundial en el año 2017, es de 7,600 millones de personas. Se estima que alcanzarán los 8,600 millones para el año 2030. Además, llegará a 9,800 millones para 2050 y a 11,200 para 2100. Estas son estimaciones de un nuevo informe de Naciones Unidas publicado en junio de 2017.

China e India siguen siendo los países más poblados, pero cerca del año 2024, India superará a China. Entre los diez países con más gente, Nigeria es el que está creciendo a una mayor velocidad. El informe también señala otras tendencias como la concentración del crecimiento en los países pobres.

Se destaca una reducción de los niveles de fertilidad que desaceleran el ritmo de crecimiento, pero, a su vez, generan una tendencia al envejecimiento de la población. Esto tendrá un profundo impacto en las sociedades, y pondrá de manifiesto presiones sobre los servicios de salud, los sistemas de pensión y protección social en muchos países.

La expectativa de vida también ha aumentado. Entre los años 2000 a 2005, fue de 65 años para los hombres y 69 para las mujeres. Entre 2010 y 2015, alcanzó 69 para los hombres y 73 para las mujeres.

Corregir las desigualdades es fundamental para el éxito de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, motivo por el que esta incluye el Objetivo específico de lograr la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y las niñas.

PIENSA GLOBALMENTE, ACTÚA LOCALMENTE

“Pocos hijos para darles mucho” El lema lo dice todo. Las campañas para el control del crecimiento de la población han dado resultado. Nuestro país tenía una tasa de natalidad del 45.53% en el año de 1960, misma que bajó a 18.17% en 2016. Sin embargo, el crecimiento sigue siendo alto y es la causa que origina las presiones a las autoridades para dotar de servicios e infraestructura a la ciudadanía.

Difunde, comenta, sugiere y aconseja como planificar la familia. Todos te lo agradeceremos.

Reciban un abrazo de su amigo, Luis Eduardo Mejía Pedrero. Comentarios al correo luislalo@yahoo.com.mx Twitter @cuencalerma o por Facebook

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