México ha eliminado el 99% de las Sustancias Agotadoras de la capa de Ozono (SAO)

Lunes, 16 Septiembre 2019 20:28 Escrito por 

Ciudad de México.- Este año celebramos 32 años de la recuperación de la Capa de Ozono y mediante el cumplimiento del Protocolo de Montreal se ha favorecido la protección de la salud en el mundo.
La vida en la Tierra no sería posible sin la capa de ozono que se encuentra en la estratosfera. Por ello, el 16 de septiembre se conmemora el Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono, para celebrar la firma del Protocolo de Montreal sobre las Sustancias Agotadoras de la Capa de Ozono (SAO) hace 32 años, y que ahora es considerado el acuerdo medioambiental más exitoso en la historia de la humanidad.
Este convenio internacional ha propiciado que los gobiernos de los 197 países signatarios concreten diversas acciones. Es, además, el único protocolo con ratificación universal, por iniciativas individuales y colectivas, trabajo de científicos, actividades de la industria, organizaciones de la sociedad civil y la ciudadanía.
México ha logrado la reducción del 99% [i] del consumo de las Sustancias Agotadoras de Ozono (SAO). Específicamente, se han eliminado en nuestro país los clorofluorocarbonos (CFC), el tetracloruro de carbono (CCl4), los halones y el bromuro de metilo (CH3Br) que causaban una significativa reducción del ozono estratosférico. Actualmente sólo se consumen los hidroclorofluorocarbonos (HCFC), de los cuales, a finales de 2018 se registró una eliminación del 72% de su consumo, duplicando el compromiso de eliminación del 35% en ese mismo año.
Las últimas evidencias científicas al respecto (2018) [ii] muestran que se han recuperado partes de la capa de ozono de 1 a 3% por década, desde el año 2000. De esta manera, se espera que se recupere por completo para el año 2060.
En México, la Semarnat trabaja en la aplicación del Protocolo de Montreal para el cuidado de la capa de ozono, y actualmente impulsa la Enmienda de Kigali, la cual fue ratificada el pasado 25 de septiembre de 2018, entrando en vigor a partir de enero del 2019.
Con la Enmienda de Kigali se pretende reducir gradualmente los hidrofluorocarbonos (HFC), potentes gases que sustituyeron a las SAO en su momento (como CFC o HCFC), y que se han empleado como refrigerantes, propelentes, espumantes y agentes de limpieza, mismos que, aunque no dañan a la capa de ozono, sí contribuyen significativamente al calentamiento global.
Así, además de proteger a la capa de ozono, México contribuye a reducir los impactos climáticos.