GRILLANDO

POR: JOSÉ ELÍAS NADER MATA

Ayer que tuve la oportunidad de ir por primera vez a un Fan Fest para vivir la emoción mundialista con el partido de Corea contra Sudáfrica, platicaba con mi gran amigo y compadre JUAN CARLOS MATURANA, sobre lo importante que es mantener los pies en la tierra y ser humilde ante la vida y los demás, algo que desgraciadamente pareciera no entienden algunas personas que después de obtener la fama y poder que tanto buscaron se volvieron locos.

Lo vemos en el ámbito deportivo, cultural, artístico, musical, y no se digan el político y gubernamental, donde se olvida de lo importante que es agradecerle a Dios todos los días, lo que se obtiene y con sus actitudes tratan mal a las personas que les rodean.

Lo malo, es cuando en el uso del poder, lejos de servir a los demás con profesionalismo, honestidad y humanismo, se creen rockstars y todopoderosos, algo que hemos visto en el Estado de México, donde varias y varios alcaldes están totalmente desubicados, al grado de que pareciera que han llegado a la demencia, por lo que es fundamental que los intereses del pueblo estén por encima de cualquier interés político y ahí es donde entran los legisladores y los operadores del Poder Ejecutivo.

Lo malo, es que esta soberbia no sólo es exclusiva de algunas alcaldesas o alcaldes, sino de sus “achichincles”, un cáncer que se extiende a varias oficinas del gobierno estatal y no se diga federal, donde hay que tolerar los complejos y traumas de aquellas, y aquellos que por ninguna razón deberían servir a nuestra entidad y a la nación.

Algo tendrá que cambiar en nuestra legislación, pues ya basta de tolerar tanta soberbia, abuso de poder, actos delincuenciales y actividades que impactan directamente en el desarrollo y crecimiento de una sociedad que demanda de mejores gobiernos para tener soluciones a nuestros problemas y no más ejemplos de aquello que no debería ser una o un servidor público.

LA GRÁFICA DE HOY

Es de la gran labor que están haciendo integrantes del Ejército, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional, desplegados en Ayuda Humanitaria en tierras venezolanas, donde hace unos días sufrieron dos terremotos terribles y que nos han dejado escenas desconsoladoras.

En medio de la euforia mundialista, creo que los demás países no hemos magnificado lo que se vive en Venezuela, y que en medio de la situación tan complicada que sufrían por cuestiones económicas y políticas, hoy viven complicaciones graves para rescatar a quienes están desaparecidos.

La cifra oficial de muertos supera los 1,500, hay más de 3,200 personas heridas y aunque no hay cifra definitiva de desaparecidos, la Organización de las Naciones Unidas y registros civiles independientes estiman alrededor de 50 mil, una catástrofe enorme ya que la mayoría podrían estar sepultados bajo los escombros de las estructuras colapsadas.

El pueblo mexicano siempre ha sido solidario, y por ello, es importante que a través de los centros de acopio apoyemos con un granito de arena a quienes más lo necesitan y que viven momentos complicados ante los caprichos de una naturaleza que no tiene palabra y que hemos sufrido en carne propia.

Mientras tanto, un  reconocimiento a los mexicanos que ayudan a través del agrupamiento “Yumare”, el cual se encuentra realizando diversas actividades en apoyo de la población afectada de Venezuela, entre ellas búsqueda, rescate, atención prehospitalaria, evaluación de pacientes y una gran labor de los binomios que se han convertido en héroes desde su llegada, por lo que esperamos que sigan con su trabajo, y que pronto el pueblo venezolano pueda levantarse de esta tragedia, que insisto, no podemos ignorar, aunque vivamos en medio de la euforia mundialista.

Y VA DE CUENTO

El joven ALDO ADAYA entra a trabajar a un minisúper, por lo que el dueño le dice: Te explico cómo funciona la tienda. Tenemos una técnica de marketing que consiste en el producto estrella del día, todo el que entre en la tienda se lo tiene que llevar. Por ejemplo, el de hoy es Cristasol, un producto para limpiar cristales.

Suena la puerta y entra un cliente. Por lo que el dueño le dice a ALDO. Mira cómo lo hago. Y el cliente le comenta: Buenos días. Quería una lata de pintura blanca.

El dueño responde: Perfecto. Y saca la lata de pintura y un bote de Cristasol.

El cliente le señala: No, no, no. Yo sólo he pedido una lata de pintura.

Y le responde: Me he tomado la libertad de pensar que si me compra la lata de pintura es porque va a pintar, ¿no? Entonces, al pintar se manchan los cristales de la casa y qué mejor producto para limpiar los cristales que Cristasol, que además es el producto estrella del día y a mitad de precio. Se va el cliente muy contento.

El dueño le dice a ALDO que así se hace y que le encarga la tienda en lo que sale:  Suena la puerta y entra un joven que pide penicilina para atenderse una enfermedad intima.

ALDO saca la penicilina y un bote de Cristasol, por lo que el joven le señala: No, no, no. Yo sólo he pedido una penicilina.

ALDO le responde: Ya, pero me he tomado la libertad de pensar que si me compra la penicilina es para atender su enfermedad sexual, ¿no?

Y el hombre le dice: Pues claro… Para qué le miento.

Por lo que responde ALDO: Pues ya que no vas a follar en todo el fin de semana, por lo menos limpias los pinches cristales de tu casa…

HASTA mañana con más GRILLANDO. Comentarios en “X” en @pepenader o en [email protected]

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