YA VAN 51 AÑOS, YA CHOLE!!!

Que se celebra el dos de octubre?, el mayor alboroto social del Distrito Federal.
Satanizan al gobierno, como si los manifestantes hubieran sido unas blancas palomitas.
Lo que menos eran es ser estudiantes abocados a prepararse.

Hasta cuando podemos decir los ciudadanos, ¡ya estuvo!, hasta cuando tenemos que seguir rumiando cosas insulsas, y cito insulsas, ya que hay fundamentos tanto de unos como de otros que se dieron aquella noche de dos de octubre de mil novecientos sesenta y ocho tema que ha sido ya para la historia pero no les importa la crisis que actualmente se vive, ni los sismos que volvieron a destrozar a México, sino que todo lo que caracteriza a los mexicanos desgraciadamente es la protesta, el estar en contra de todo y contra todo, y eso nos hace sentirnos más mexicanotes, pero bueno, que podemos pedirle a un pueblo que ha sido ante todo no liberal, sino libertino.
Hoy se cumplen cincuenta y siete años del enfrentamiento entre estudiantes y militares, que acabó en tragedia en la Plaza de los Mártires, en el famoso y mejor conocido popularmente movimiento del sesenta y ocho. Por tal motivo, son tiempos para que miles de personas hicieran eco de la dichosa matanza que se suscitó en aquella ocasión, citando que “el dos de octubre no se olvida”.
Yo quisiera analizar qué por ejemplo, más de la mitad de los mexicanos nacimos después de dicha fecha, se dice que el cincuenta y cuatro por ciento de nuestros nacionales no sabe que es lo que ocurrió entonces, pero bajamente un ligero porcentaje de personas de más de cincuenta años aproximadamente recuerda precisamente lo que ese día se vivió.
Es un día, sin duda que en los libros de historia no tiene que dejar su lugar, pero eso de que a la fecha se siga haciendo una dichosa cacería de brujas sobre los presuntos responsables es algo verdaderamente ridículo, es una forma que tiene la sociedad para rechazar todo lo que huela a gobierno de una absurda y causando caos en la sociedad, ya que la marabunta se apodera de plazas y calles, causando destrozos hasta en negocios a su paso.
Todos sabemos que en México, los delitos o mejor dicho supuestos delitos prescriben después de diez años, y esto tiene cincuenta y uno, es tonto pensar y peor creernos que se hará algo con los que en su momento tuvieron las determinaciones de lo que se hizo, eso es pura palabrería novelera como todos lo somos –según ellos-, les creemos, pues no.
El tema es trillado, es encontrar dilemas por todos lados, algunos critican al gobierno por haber <> a estudiantes, como si todos esos revoltosos fueran los que acudían a las aulas para prepararse y ser alguien en la vida.
Tal vez muchos recuerdan que ese día entraron los soldados y acordonaron la plaza de las Tres Culturas, y soltaron balazos, que aprehendieron a cientos de revoltosos y punto, por ello, son los delincuentes, los que sembraron el terror con esas blancas palomitas que solamente estaban paseando y no mentaban madres ni se organizaban para causar un verdadero vandalismo en el Distrito Federal, no, claro los malos fueron los que los apaciguaron.
Si no lo saben estimados lectores aquellos que reclaman este suceso, no tienen ni idea desde cuándo inició este problema, como fue evolucionando y el problemón que era para México esa simple marchita que inició por mayo de ese año de parte de unos estudiantes pidiendo la destitución del director de la Policía en el DF, y al final, los estudiantes quedaron hechos a un lado y tomaron acción agrupaciones sociales subversivas y solamente lo que quedaba de los estudiantes no fue otra cosa que el nombre y la famita.
Deberíamos ponernos un poco a pensar qué hubiera sido de México sin el sesenta y ocho, sin un gobierno que, claro, tuvo que utilizar la mano dura para aplacarlos, fundamentalmente porque nos encontrábamos a diez días del inicio de los Juegos Olímpicos, ya con deportistas, funcionarios reporteros y visitantes extranjeros.
Claro, por ello tuvieron que darle un “hasta aquí” así de rudo a este movimiento, pero si el gobierno hubiera sido como los que desgraciadamente ahora tenemos, en donde se le ocurre a algunos encuerarse y atacar y destrozar instalaciones del Congreso de la Unión, los policías ni se presentan, que hagan lo que se les pegue la gana, y ni se meten, que es eso, en ellos podemos confiar, siendo que la tarea fundamental de un gobierno, es preservar la paz y la soberanía de todos, pésele a quien le pese, la mayoría siempre deberá de ser respaldaba y si los que se acuerdan del sesenta y ocho piensan que fueron estudiantes que van como decía Cri-Cri, con sus libros bajo el brazo, pues están en un pésimo error.
Para todos aquellos que no nacíamos en esos lejanos ayeres, inserto una breve semblanza de las acciones más determinantes de esos meses de disturbios que el Gobierno tuvo que aplazar y fue obligado a ello.
El 22 de julio de 1968, un incidente de fútbol americano entre la vocacional 2 del IPN y la preparatoria Isaac Ochoterena, incorporada a la UNAM, termina en una gresca. El cuerpo policiaco de granaderos son quienes disuelven a la turba, deteniendo a varios estudiantes e incursionando dentro de las instalaciones de dicha vocacional.
Entre el 26 al 29 de julio de 1968, varias escuelas entran en un paro de labores, los granaderos y el ejército entran a varias de las escuelas, entre ellas, la Prepa 1 en San Ildefonso, donde es destruida una puerta tallada en el siglo XVIII, mediante el disparo de una bazuca.
El 30 de julio de 1968, el rector de la UNAM, Javier Barros Sierra en Ciudad Universitaria, condenaría públicamente los hechos, izando la bandera mexicana a media asta y con un emotivo discurso se pronunciaría a favor de la autonomía universitaria y exigiría la libertad de los presos políticos, refiriéndose a los estudiantes detenidos de la Prepa 1. Ese mismo día encabezaría la marcha por la avenida de los Insurgentes, donde surgió un lema muy común utilizado por el movimiento estudiantil, “¡Únete pueblo!”.
El ejército mexicano en el zócalo de la Ciudad de México el 28 de agosto.
El 26 de agosto de 1968, una multitudinaria marcha se dirigió al zócalo capitalino. Fue la primera ocasión en que se insulta públicamente al presidente mexicano, Gustavo Díaz Ordaz. Al finalizar la manifestación, uno de sus líderes se pronuncia a favor de quedarse a esperar una respuesta del gobierno, a escasos días del informe presidencial.
La madrugada del 28 de agosto de 1968, se abren las puertas del Palacio Nacional, de donde salieron tanques del ejército para dispersar a los manifestantes.
El 13 de septiembre de 1968, tiene lugar “La marcha del silencio”, donde los manifestantes marcharon con pañuelos en la boca.
El 18 de septiembre de 1968, el ejército invade la Ciudad Universitaria de la UNAM.
El 24 de septiembre de 1968, el ejército invade el Casco de Santo Tomás, uno de los campus del IPN.
El 1 de octubre de 1968, el ejército se retira de la UNAM y el IPN; y al siguiente día, sabemos todos lo que pasó; HASTA AQUÍ, MIS LÍNEAS…
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