De fenómeno viral a registro legal; IMPI otorga registro del “Pato Merlín” a sus dueños
- Aline de la Luz
- 27 junio, 2026
- Nacional
- Merlin, Mundial, Pato Merlin
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Ciudad de México.- Lo que comenzó como una historia viral durante el Mundial 2026 ha escalado hasta el terreno de la propiedad industrial en México. El Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) se ha convertido en actor clave en la protección del nombre e imagen del conocido Pato Merlín, el ave que se volvió fenómeno cultural y mediático en redes sociales.
El IMPI es el organismo federal encargado de proteger los derechos de propiedad industrial en México, lo que incluye el registro de marcas, patentes, diseños industriales y denominaciones comerciales.
En el caso de las marcas, el instituto otorga el derecho exclusivo de uso dentro del país, evitando que terceros se aprovechen de nombres, imágenes o símbolos registrados sin autorización. El proceso de registro incluye varias etapas como solicitud, revisión, publicación y posible oposición de terceros, antes de la emisión del título oficial.
De acuerdo con información oficial del propio sistema del IMPI, el trámite de una marca puede tardar varios meses y tiene un costo aproximado de entre 2,800 y 3,100 pesos por clase, dependiendo del tipo de registro solicitado.
El Pato Merlín, un ave que se viralizó durante el Mundial 2026 en México, pasó de ser una mascota familiar a un fenómeno cultural con presencia en redes sociales, medios de comunicación y eventos públicos.
La popularidad del animal generó interés comercial inmediato, lo que llevó a intentos de terceros por registrar su nombre antes que su familia. Incluso se reportó que una persona en Mérida intentó adelantarse en el registro ante el IMPI.
Ante este escenario, la familia del ave decidió iniciar formalmente el proceso de registro de su nombre e imagen ante el IMPI para evitar usos no autorizados y proteger su identidad como activo comercial y cultural.
El caso ha abierto un debate sobre la rapidez con la que un fenómeno viral puede convertirse en un activo económico.
Según reportes recientes, el registro del Pato Merlín ya quedó asentado en trámite oficial ante el IMPI, lo que le otorga prioridad legal sobre su uso comercial en México.
La intención de la familia es clara: evitar que empresas o particulares exploten la imagen del pato sin autorización, en un contexto donde ya se han detectado intentos de aprovechamiento comercial.
Especialistas en propiedad intelectual señalan que casos como el del Pato Merlín reflejan una tendencia creciente: la transformación de personajes virales en marcas registrables, incluso cuando no fueron creados con fines comerciales.
El IMPI no crea ni promueve estas marcas, pero sí las reconoce y otorga protección legal si cumplen con los requisitos establecidos por la ley.
El caso del Pato Merlín se ha convertido en un ejemplo claro de cómo la cultura digital y los fenómenos virales pueden entrar rápidamente al terreno legal y económico.
Mientras continúa el proceso administrativo, el IMPI reafirma su papel como la institución encargada de proteger la propiedad industrial en México y garantizar que el uso comercial de nombres e imágenes esté debidamente regulado.
El “caso Merlín” muestra la nueva frontera entre lo viral y lo legal: un espacio donde una mascota puede convertirse en marca, y donde el IMPI funciona como árbitro entre la popularidad digital y la protección de derechos comerciales.

