Sheinbaum impulsa la protección a menores del uso excesivo de redes y plataformas digitales

Ciudad de México.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, hizo un llamado a madres, padres de familia y tutores para que se involucren activamente en la protección de niñas, niños y adolescentes frente a los riesgos asociados con el uso excesivo de teléfonos celulares, plataformas digitales y redes sociales, al considerar que esta problemática representa un desafío de salud pública con efectos que podrían extenderse a lo largo de toda la vida.

Durante la conferencia matutina “Las Mañaneras del Pueblo”, la mandataria informó que el Gobierno de México trabaja en la construcción de una propuesta consensuada para regular el uso de estas tecnologías entre la población infantil y adolescente, con el propósito de generar condiciones que favorezcan un desarrollo integral y seguro de las nuevas generaciones.

Sheinbaum explicó que la estrategia contempla la elaboración y difusión de información científica y herramientas dirigidas a madres, padres y tutores, con el objetivo de que cuenten con elementos suficientes para tomar decisiones responsables respecto al uso de dispositivos electrónicos por parte de los menores de edad.

“Estamos convocando a las familias para que conozcan esta información y, entre todas y todos, construyamos decisiones que permitan proteger a niñas, niños y adolescentes durante una etapa fundamental de su desarrollo. El uso excesivo del teléfono celular y de las redes sociales puede tener consecuencias que trascienden la infancia y afectan incluso el futuro del país”, expresó.

La titular del Ejecutivo subrayó que el propósito de esta iniciativa no es prohibir el acceso a la tecnología, sino promover un uso responsable y generar conciencia sobre los efectos negativos que puede ocasionar el abuso de las plataformas digitales.

Como parte del diagnóstico presentado, Sheinbaum destacó que una encuesta realizada por De las Heras Demotecnia, reveló que 71 por ciento de las madres y padres de familia considera necesario que el gobierno regule el uso de teléfonos celulares dentro de las escuelas, lo que refleja una creciente preocupación social sobre el impacto de estos dispositivos en el desarrollo de niñas, niños y adolescentes.

La presidenta adelantó que el tema será abordado de manera permanente durante las conferencias de los lunes y posteriormente se abrirá un espacio para analizar los desafíos relacionados con la inteligencia artificial, al considerar que ambos representan asuntos prioritarios para el bienestar de la sociedad.

Por su parte, el secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, señaló que el principal objetivo de esta estrategia es sensibilizar a la población sobre las repercusiones que el uso desmedido de plataformas digitales tiene en el desarrollo cognitivo, emocional y social de la infancia.

Indicó que la regulación de este fenómeno requiere un esfuerzo conjunto entre el Gobierno, las instituciones educativas y las familias, debido a que la formación de hábitos saludables comienza desde el hogar y tiene un impacto directo en el desempeño escolar y el bienestar de los menores.

Durante la conferencia también participaron especialistas en salud mental y neurodesarrollo, quienes expusieron evidencia científica sobre las consecuencias del uso problemático de la tecnología.

La maestra en Orientación Psicológica y especialista en Prevención de Adicciones, Tania Jiménez García, explicó que el uso constante de teléfonos celulares modifica la producción de dopamina, neurotransmisor relacionado con los mecanismos de recompensa del cerebro, provocando cambios en el funcionamiento cerebral.

Precisó que estas alteraciones afectan particularmente la corteza prefrontal, región responsable de funciones como la concentración, el autocontrol, la paciencia, la planeación y la resolución de problemas, lo que puede traducirse en dificultades para mantener la atención y controlar impulsos.

Asimismo, señaló que el uso excesivo de dispositivos electrónicos comparte características con otros tipos de adicciones, entre ellas la pérdida de control sobre el tiempo de uso, la necesidad constante de permanecer conectado, la disminución de la tolerancia y la aparición de síntomas similares al síndrome de abstinencia cuando no se tiene acceso al dispositivo.

No obstante, destacó que existe la posibilidad de revertir parte de estos efectos gracias a la capacidad de adaptación del cerebro, conocida como neuroplasticidad.

Como parte de las recomendaciones, indicó que en niñas y niños de 0 a 12 años se debe evitar el uso de dispositivos electrónicos siempre que sea posible, mientras que en adolescentes de 13 años en adelante se aconseja reducir gradualmente el tiempo de exposición con acompañamiento permanente de madres, padres y cuidadores.

Además, enfatizó que la atención de esta problemática requiere la participación coordinada de las familias, las escuelas, las comunidades y las autoridades, al advertir que, de mantenerse las tendencias actuales, las nuevas generaciones podrían destinar hasta 20 años de su vida al uso de redes sociales.

Mediante un enlace desde Palacio Nacional, la doctora en Neurodesarrollo e investigadora de la Universidad de Washington, Lucía Magis Weinberg, explicó que diversos estudios han demostrado que la exposición prolongada a la tecnología puede provocar modificaciones estructurales en distintas áreas del cerebro relacionadas con la atención y el procesamiento cognitivo.

Expuso que este fenómeno favorece una mayor distracción, incrementa la dificultad para concentrarse en una sola tarea, aumenta la probabilidad de cometer errores y genera mayores niveles de esfuerzo mental y estrés.

Frente a este panorama, la especialista recomendó establecer límites claros para el uso de dispositivos electrónicos, promover espacios libres de pantallas dentro del hogar, fomentar con el ejemplo hábitos digitales saludables, fortalecer la convivencia familiar y las actividades presenciales en los centros educativos, así como impulsar programas de formación en ciudadanía digital.

También consideró indispensable que las políticas públicas avancen hacia la creación de plataformas digitales más seguras y adecuadas para la población infantil y adolescente.

Con esta estrategia, el Gobierno de México busca abrir un debate nacional sobre el uso responsable de la tecnología y fortalecer la participación de familias, escuelas, especialistas y autoridades para proteger el desarrollo físico, emocional y cognitivo de niñas, niños y adolescentes frente a los desafíos que plantea el entorno digital.