Destaca UAEMéx legado artístico de Leopoldo Flores

Toluca, Méx.- El minotauro de las rocas en el Museo Universitario Leopoldo Flores, El hombre universal en el auditorio del Centro de Investigación de Ciencias Sociales y Humanidades, Aratmósfera en el Estadio Universitario Alberto Chivo Córdoba y Los elementos en la Biblioteca de la Facultad de Ingeniería, son las obras más destacadas en la UAEMéx del pintor, escultor y muralista mexiquense Leopoldo Flores Valdés.
Durante un recorrido organizado por el Museo Universitario Leopoldo Flores de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), Gabriela Morales San Juan, directora de este espacio cultural, afirmó que es importante conocer estas obras ya que generan vinculación e identidad entre la comunidad universitaria.
Para conmemorar el 89 aniversario del natalicio de Flores Valdés, la Sala B del museo, conocida como “El Laberinto”, se puede apreciar la obra “El minotauro de las rocas” en la que, a través del mito del minotauro, mitad hombre y mitad toro, de acuerdo con la mitología griega, representa un ser atrapado en el laberinto de Creta, Leopoldo Flores buscó invitar a la reflexión para no juzgar a las personas por su aspecto físico.
La segunda obra es El hombre universal, que se encuentra en la cúpula del auditorio del Centro de Investigación de Ciencias Sociales y Humanidades de la UAEMéx, recinto que en algún momento se consideró para albergar la propuesta artística de Leopoldo Flores. En esta obra se pueden apreciar diversos cuerpos que proyectan las emociones humanas que se funden en un remolino para formar un sol eclipsado, lo que representa la dualidad. El artista oriundo de Tenancingo hizo el boceto de esta obra en una pelota de 10 centímetros de diámetro partida por la mitad, posteriormente, y con ayuda de una estructura metálica, debido a la altura de la cúpula, plasmó esta pintura en el espacio de Ciudad Universitaria, la cual le tomó más de dos años, para ser inaugurada en 1989.
Otra de las obras más sobresalientes es la Aratmósfera, ubicada en las gradas del Estadio Universitario Alberto Chivo Córdoba y parte del cerro de Coatepec. La extensión de la obra abarca más de 22 mil metros cuadrados de pintura, que permitió que este espacio deportivo fuera reconocido como el número uno, a nivel mundial, por su originalidad. La obra comenzó en 1974 y tardó aproximadamente cuatro años en concluirla.
La Aratmósfera representa a una persona que emerge de las gradas y da a luz, lo que para el pintor Leopoldo Flores significaba que el conocimiento es luz. La pintura contiene también dos serpientes que hacen alusión al Cerro de Coatepec, conocido también como el cerro de las serpientes, además de un sol eclipsado que retrata la dualidad del ser humano, puede ver un guerrero águila que representa al pueblo Matlatzinca, además de un sol y pinturas rupestres. Azul, verde y ocre son los colores que la propia naturaleza le da a “Aratmósfera”, por el cielo, los árboles y las rocas, mientras que las tonalidades de la propia pintura dependen de la posición del sol, de acuerdo a una hora o estación del año.
Esta obra pictórica se ha restaurado tres veces. En la época que fue pintada la capital estatal tenía entre sus límites territoriales las orillas de CU, por lo que el maestro decidió pintar las gradas y el cerro con esta obra maestra, en la que además participó la sociedad de Toluca.
Para finalizar, en la Biblioteca Ing. Carlos González Flores, ubicada en la Facultad de Ingeniería, está el vitral Los elementos, obra que fue inaugurada en 2017, en el cual Leopoldo Flores desplegó su creatividad y plasmó los cuatro elementos del planeta: fuego, tierra, agua y viento, más el quinto elemento, que es el movimiento. Todos éstos son representados por cuatro hombres que parecen volar.