TRINCHERA GLOBAL

Trinchera global

El desabasto de hidrocarburos en México, una mirada internacional

Por: José Edgar Marín Pérez

Mucho se ha comentado en la última semana sobre el desabasto de gasolina y diésel en los estados que componen la zona centro de México, dentro de las hipótesis más recurrentes encontramos el combate que está implementando el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador en contra del famoso “huachicoleo”, es decir, el robo de estos hidrocarburos a través de la ordeña de los ductos de PEMEX, empresa de participación mayoritaria del Estado, que suministra a los expendedores de gasolina y diésel el vital líquido para la combustión interna de los vehículos automotor.

Sin embargo, en el análisis político se ha dejado de un lado una realidad a todas luces trascendente, desde hace años México ha dejado de ser un país autosuficiente en materia de hidrocarburos, para muestra está que de acuerdo a la información publicada por entidades públicas como el Banco de México, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, Petróleos Mexicanos y la Comisión Reguladora de Energía, hasta octubre de 2018, el 95.17% de la gasolina que se consume en nuestro país proviene de naciones como Estados Unidos, China, Corea, Singapur y los Países Bajos, produciendo únicamente en el país el 5% restante. Lo anterior, en virtud de la ausencia de infraestructura inmobiliaria, técnica, administrativa y humana, para el refinamiento de gasolinas.

En este sentido, llama poderosamente la atención que en las últimas semanas se ha endurecido el discurso político del presidente Donald Trump, que al ver que casi a la mitad de su mandato no ha podido dar cumplimiento a su propuesta de campaña de la construcción del muro fronterizo ha comenzado un ataque encarnizado en contra de la mayoría demócrata en la Cámara de Representantes (que dicho sea de paso por primera vez en su historia es presidida por una mujer proveniente de la oposición). En este sentido, la amenaza de endurecer las políticas comerciales contra México no se han hecho esperar, por lo que hace suponer también que el sector energético no ha quedado exento de dichas presiones por parte de nuestro vecino del norte.

Por otro lado, debe destacarse el papel que está jugando China en todo este entramado petrolero, toda vez que al ser el país más poblado de la tierra ha salido en búsqueda de nuevos mercados no sólo para abastecer su mercado interno, sino también para comerciar con el crudo que es transformado en las refinerías del país gobernado por Xi Jingping, que ha encontrado en los mercados de países como Costa Rica y Panamá, por citar algunos; una mina de oro, llegando a vender el litro de gasolina hasta en dos dólares por litro (cifra actualizada hasta el año 2016). Pero ¿cómo es que China se ha convertido en uno de los titanes del actual comercio de diésel y gasolina si su producción interna es muy baja?, la respuesta es por la alianza estratégica que ha venido realizando comprándole casi la totalidad de su producción de crudo a uno de los países antagónicos a Estados Unidos, Irán. Dicha compraventa le ha permitido a China el hacerle frente al boicot comercial ha tenido en muchos sectores productivos desde la llegada de la administración Trump.

En este orden de ideas, no parece raro que China esté aguardando el momento crítico del mercado energético en México para desplazar a Estados Unidos como el principal proveedor de gasolina y diésel del país azteca, recordando que prácticamente desde la cancelación del proyecto del tren México – Querétaro que ya había sido adjudicado a una empresa del país asiático, Xi Jingping amenazó con no volver a comerciar con México durante el resto de la administración de Enrique Peña Nieto, por lo que hoy al estarse reacomodando las fichas de la lucha por la economía mundial con un Estados Unidos beligerante, con una Rusia suspicaz y con una Europa central sumida en una profunda crisis política y económica, no es ajeno pensar que el gigante asiático esté esperando erigirse como el salvador del mercado mexicano en materia de hidrocarburos.

Ello nos lleva a una reflexión final, ¿por qué México tiene que seguir mirando como siempre hacia el norte?, ¿por qué no aprovechar la oportunidad y salir a buscar alianzas comerciales con los países de Europa septentrional productores del Brent (considerada una de las mejores mezclas de crudo a nivel mundial)?, o bien, ¿por qué no buscar alianzas estratégicas con las empresas Petrol de Colombia o Petrobras de Brasil?.

Éstas y otras interrogantes seguirán flotando en el aire, las cuales habremos de analizar cuando nos volvamos a encontrar en la trinchera global.

Comentarios y sugerencias: angelnocturno033@hotmail.com

Twitter: @EdgarMaPe

 

  

Leave a reply