SÓTANO UNO

Toluca de mis amores… y temores

Colofón.- México responde y bien a Trump

Susurros.- Los teléfonos de los empresarios con EPN

Raúl Mandujano Serrano

Toluca de mis amores… y temores.- Valiente resultó el alcalde Fernando Zamora Morales –piensa el kamasutra de las posiciones editoriales-; y es que “pararse” frente a la ciudadanía, darle la cara pues, no es fácil, pero lo hace. Algunos otros, quienes gobiernan municipios del tamaño de Toluca ni se atreven, gobiernan como van saliendo las cosas, no salen ni de su oficina y ahí es donde radica lo deplorable del tema.

El amanuense sabe que no estamos en una ciudad ideal ni inteligente, vivimos –dice meditabundo- en una comunidad con los problemas habituales de cualquier urbe, como son una delincuencia permanente, el deterioro de los servicios públicos y la incapacidad para subsanar el daño, vialidades estropeadas por el peso de camiones y autotransportes, baches y luminarias inservibles, escases de agua y luz, deficientemente transporte urbano y suburbano, escasa planificación poblacional y respuestas ineficaces a la demanda social de bienestar, y ni que decir de los abusos y la corrupción, la proliferación del comercio informal y hasta la infecunda policía. Pero el ciudadano ante esto no tiene siempre la razón.

Podrán demandar al edil por todas estas discapacidades gubernamentales, pero no así por la nula participación ciudadana en los actos de gobierno. Todos los días vemos basura tirada en la calle, a diario los taxistas trasladan ilegalmente su servicio particular a colectivo y los usamos, accedemos a entregar dádivas a policías a cambio de evitar infracciones por estacionarnos en doble fila, o invadir la ciclo vía, dejamos de respetar semáforos, cobramos por encima de tarifas autorizadas, destrozamos vialidades. No entra aquí la delincuencia, ese es tema aparte, pero no pretexto para reconocer que el respeto y las obligaciones no entran en la agenda del ciudadano, quizá no todos, pero si la mayoría.

Ojo, esto no quiere decir entonces que el gobierno tiene justificación en el caos, sino más bien recordar que vivir bien y seguros, también implica una parte de lo que hacemos o dejamos de hacer. Así que volteemos la mirada hacia el vecino pero, echemos también otra a nosotros porque si no nos seguiremos inundando por alcantarillas tapadas por basura…

Colofón.- México responde y bien a Trump

Mientras degusta de un buen asado de ternera, 3 cuartos con salsa chimichurri y una cazuelita de guacamole con totopos, acompañado de una rebanada de queso panela –también asado- y un vaso con agua de maracuyá, el tribuno de los embrollos comunicativos aplaude el comunicado de la Secretaría de Relaciones Exteriores que advierte, primero, que no pagará el muro; que la violencia por el tráfico de drogas a que se refiere Trump, obedece a que en este mercado de oferta y demanda, Estados Unidos demanda y consume, así que ambos deben cooperar para frenarlo y el mejor, que México no discutirá el tratado de libre comercio en las redes sociales.

El presidente de los Estados Unidos es un caso perdido. Habrá quienes se sientan identificados con este tipo, altanero de cuna, prepotente por su dinero y racista por convicción. En su gabinete no hay personas de color, al menos no en las posiciones importantes; la amenaza y la intimidación encabezan su directriz política y a todos quiere atacar. México no es la excepción, y es que la construcción de ese muro es una idea estúpida pero es a fin de cuentas un ejercicio de poder. Es tanto como que tú vayas con tu vecino y le digas que quieres construir un muro en tu casa pero que él debe pagarlo… Tonterías.

Lo interesante del tema es que aun cuando el sujeto de marras sueña con gobernar al mundo a punta de pistola (y se queja de Kim Jong-Un), sus ideas y mandatos deben pasar por el Senado, y es que un tratado comercial no lo ordena o deshace un presidente, así que sería un desacierto continuar afirmando en redes sociales que instruirá la cancelación de las negociaciones si México no se compromete a construir el muro fronterizo. Y no es que dependa México de los negocios con gringolandia, no, pero existe una política internacional diseñada para que los acuerdos, bilaterales, trilaterales o multinacionales, no sean manchados por la tiranía o caprichos de un gobernante hitleriano… ¡Y la última! Si acaso cumpliera su amenaza, México se retira de la mesa… Ojalá…

Susurros.- Los teléfonos de los empresarios

Susurran que el desacierto en el encuentro del presidente Peña con empresarios de la Coparmex, no fue sólo quitarles el celular para no grabar el diálogo, sino también ejercer un atentado a la libertad de expresión… Vaya que recaudar el voto en estos tiempos tiene sus asegunes. Por lo pronto el presidente de Coparmex se confrontó ya con EPN por filtrar lo sucedido… Hasta otro Sótano @raulmanduj

 

Leave a reply