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Sergio Dalma, el protagonista del día de la madre

 

Por Jimena Bañuelos (España)

Era el día de la madre y solo podía ir con ella al concierto de Sergio Dalma. Es evidente que somos de generaciones distintas, pero siendo yo pequeña ella me adentró en los clásicos de la música italiana. Fueron la banda sonora en mi casa, en muchos viajes en coche… en muchos momentos de mi niñez y ahora, gracias a ella y a Dalma he vivido un concierto de esos que marcan en la memoria momentos especiales. Y es que Sergio Dalma tiene razón al asegurar que “el término clásico es sinónimo de música perdurable”. Porque lo que se vivió el domingo en el Teatro Circo Price de Madrid será difícil de olvidar.

No habían sonado los primeros acordes y ya nos anunciaron que era una noche dedicada al amor. Estaba claro que no iban a faltar las baladas pero en Vía Dalma hay de todo y el público estaba dispuesto a entregarse a cada tema del repertorio. Y qué mejor forma de arrancar la noche que con Toda la Vida, el mismo tiempo que tus fans llevan tarareando todas tus canciones. Solo tú sabías como enamorar al público desde que se encendieron las luces. Los fans tienen más que claro que Este amor no se toca porque por mucho reggaeton que se escuche en las radios han llenado el Price tres noches por ti. Así que no digas: Necesito un amigo porque los hechos demuestran que personas como tú se hacen querer. Eso sí, no solo las de la primera fila sintieron el Mía como algo suyo, doy fe de que hasta las que estaban más alejadas aceleraron sus palpitaciones. Tú hiciste estallar de euforia a un público que no necesitaba saber italiano para tararear el mítico Volare al compás que ibas marcando. No dudo que serás un Trotamundos, como yo, pero de El Mundo se aprende mucho y la vida se llena de experiencias.

Será porque te amo era el único tema que me sabía en italiano, y no por casualidad. Ya se encargó mi primera profesora de esta lengua de que me la aprendiera, pero gracias a ti, ya la puedo hacer bilingüe. Mi madre disfrutó desde el primer momento, sintió lo mismo que Dalma al cantar uno de sus temas favoritos, Amores. Los pelos de punta se nos pusieron al escuchar el fabuloso Solo para ti, y eso que ya habíamos gritado Te Amo tal y como lo hacía Chenoa. Eso sí, el público algo más desafinado, pero eso era lo de menos. Ya que si lo de cantar no era lo nuestro al menos pudimos Bailar Pegados.

Los bises tuvieron nombre de mujer, había muchas Galileas, que No te pedían la luna sino simplemente echaban de menos su canción. Sin duda, fue el mejor broche final. Nos hizo saltar y aplaudir como nunca. Después de dos horas de concierto, apenas sin voz, reconozco que A buena hora decidí festejar el día de la madre con ella y contigo. Fue una noche especial entre una hija que solo quería ver disfrutar a su madre. Por eso, puedo asegurar que salimos del Price en la Gloria.

 

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