TRINCHERA GLOBAL

Retos internacionales para el futuro próximo del gobierno de AMLO

Por: José Edgar Marín Pérez

Finalmente llegó el primero de diciembre, seguramente muchos de nosotros fuimos testigos de la toma de protesta del ahora Presidente Constitucional de los Estado Unidos Mexicanos, Andrés Manuel López Obrador, así como de los sucesivos actos de gobierno en sus primeros días de gestión.

No obstante, surge la interrogante ¿Cuáles serán las principales acciones en política internacional del nuevo gobierno?, en este sentido vale la pena resaltar la tarea negociadora que tendrá consigo el ahora Secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, un hombre con un talante negociador bastante conocido, producto del aprendizaje que tuvo cuando laboró con el fallecido Manuel Camacho Solís. En esta tesitura, se quiera aceptar o no, la capacidad diplomática de Ebrard es producto de las viejas formas priistas de los años 80’s y 90’s.

Sin embargo, de entrada podemos agrupar en tres aspectos importantes los retos que tendrá en corto plazo la política internacional del nuevo gobierno federal, el primero radica en la implementación que deberá tener el recientemente firmado T-MEC (nueva versión del otrora TLCAN), es decir, verificar que tan ventajoso resultó este acuerdo comercial para con México y si es que no se ve trastocada la actividad manufacturera y agroalimentaria, así como la tan prometida eliminación de la doble tributación en algunos insumos industriales y comerciales. En este mismo sector, resulta fundamental la urgente revisión e implementación de los otros veinte tratados de libre comercio que tiene signado nuestro país con otras naciones del mundo y organismos internacionales, teniendo la oportunidad inmejorable de salir a la búsqueda de mercados entre nuestros pares latinoamericanos como Costa Rica, Panamá, Uruguay, Chile y Colombia, para posicionar los productos mexicanos, así como en otros como Reino Unido, Japón, Rusia y China, siendo estos dos últimos los más interesados en comerciar con México después de anunciarse el triunfo de AMLO el pasado 1 de julio y después del boicot comercial suscitado entre Estados Unidos y China.

El segundo aspecto que atrae la atención es el relativo a las relaciones diplomáticas que tendrá el gobierno de López Obrador, frente a naciones con gobiernos de izquierda en América Latina como Venezuela, Nicaragua, Ecuador, Cuba y Bolivia, países que no son bien vistos por la Secretaría de Estado norteamericana y mucho menos por el presidente Donald Trump, sin que dicho acercamiento vulnere las relaciones diplomáticas no sólo con nuestro vecino del norte, sino también con Argentina, Colombia y Brasil, que en estos momentos es más que evidente su acercamiento con Washington. En este mismo apartado surgen otras interrogantes, ¿cuál será la posición que habrá de tomar México en los grandes foros internacionales organizados por Naciones Unidas en temas como el calentamiento global, la eliminación del delito de trata, la salida de México durante el gobierno peñista de la Alianza para el Gobierno Abierto, la eliminación de delitos cometidos contra periodistas y en materia de derechos humanos?

Asimismo el tercer gran reto que tendrá México a la brevedad es el relativo al problema migrante de connacionales y centroamericanos hacia los Estados Unidos de América, situación que ya ha comenzado a causar tensión política entre México, Honduras, Guatemala y el país más poderoso del mundo, sobre todo después de la negativa de los Estados Unidos para dar entrada a miles de migrantes hondureños hace escasas dos semanas en la ciudad fronteriza de Tijuana, Baja California, condenando a estos viajeros a mantenerse hacinados en el bordo de dicha ciudad cuna de drogadicción con heroína, prostitución, infecciones por VIH y presas fáciles para ser reclutadas por los grupos de la delincuencia organizada, aunado a que el gobierno de Estados Unidos ha decretado que la permanencia de aquellos migrantes que busquen asilo en dicho país, deberán aguardar a que su solicitud sea aceptada desde suelo mexicano y con un tiempo indefinido.

Sin duda, muchos son los retos que tendrá que afrontar en el futuro próximo el reciente gobierno del hoy presidente López Obrador, ciertamente muchos de estos no podrán afrontarse en el corto plazo. Sin embargo, si logran consolidarse estaríamos acercándonos a una transición importante en la forma de hacer política internacional con un papel mucho más decidido y trascendente.

Comentarios y sugerencias:angelnocturno033@hotmail.com

Twitter: @EdgarMaPe

    

 

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