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POLÍTICA AMBIENTAL

 

Por Ing. Luis Eduardo Mejía Pedrero

Nuevamente San Mateo Atenco es noticia lamentable. Los reportes de las autoridades estatales indican al menos mil doscientas viviendas afectadas en siete barrios y dos mil hectáreas de cultivo dañadas por la ruptura del bordo de la margen izquierda del río Lerma.

La ruptura se debió al reblandecimiento del bordo por saturación debido a los altos niveles del río en las últimas dos semanas y al proceso erosivo al que está sujeto. Una vez que el agua “empieza a llorar” o “formar hilos” a través y sobre el terraplén, es urgente realizar labores de contención, pero las acciones de los funcionarios de San Mateo Atenco fueron rebasadas por la cantidad de agua. Ahora los tres niveles de gobierno realizan acciones para atender la contingencia y salvaguarda de los damnificados, utilizando los pocos recursos que aún quedan en el presente ejercicio presupuestal y aún no se ha informado si de solicitará la Declaratoria de Emergencia para acceder al Fondo de Desastres Naturales (FONDEN).

Sin embargo, es conveniente reflexionar que no hay más inundaciones, más bien la ciudadanía se asienta en lugares de riesgo. La zona afectada se ubica en el vaso de la segunda laguna del río Lerma.

A principios de la década de 1990, todavía era posible tomar una lancha para recorrer la laguna en un embarcadero ubicado en la parte posterior de la iglesia que está frente al palacio municipal de San Mateo Atenco. La distancia entre ese punto y el río Lerma, es de tan solo 850 metros. En aquel entonces solo había agua, chinampas, algunas celdas con carpas y la vegetación lacustre; no un vergel pero si un paisaje hermoso lleno de vida.

Pero esa franja de laguna, esos 850 metros, se empezaron a llenar de casas y sembradíos al hacer modestos rellenos a los terrenos, rellenos insuficientes para vencer el tirante de la laguna en época de lluvias. Las labores de desazolve del río Lerma y de sobreelevación de sus bordos crearon una falsa seguridad entre la ciudadanía incrementando la urbanización aunado a los problemas de tenencia de la tierra entre el gobierno federal y los ejidatarios, pues estos últimos se negaban a considerar la existencia de la laguna y por lo tanto que sus terrenos eran propiedad federal.

Para agravar la situación, una administración municipal tuvo la idea de construir primero un sitio para la recolección de basura y posteriormente una Unidad Deportiva en la confluencia del río Viejo y el río Lerma, dando al traste con la propuesta de construir en esos terrenos un vaso regulador y mejorar el Río Viejo para ser usado como un cauce auxiliar en caso de desbordamiento del río Lerma. Ahora ya conocemos el desenlace de la historia, misma que se repetirá de manera continua

PIENSA GLOBALMENTE, ACTÚA LOCALMENTE

Evita poner en riego tu patrimonio. Antes de comprar un terreno o una casa verifica si está en zona de riesgo por inundación. Lamentablemente el explosivo crecimiento urbano que está teniendo el Valle de Toluca hace que zonas lacustres, áreas bajas, barrancas y riberas de ríos se estén llenando de construcciones.

Recuerda que tarde o temprano, el agua reconoce sus dominios a pesar de las obras de Ingeniería que se ejecuten para contenerla. La fuerza de la naturaleza es descomunal comparada con la del ser humano por lo que no hay que confiarse. Existen documentos, atlas y técnicas para saber si un terreno está en zona de riesgo.

Para asesoría y apoyo en estos rubros, a la ciudadanía y autoridades les sugiero acudir a los organismos operadores de su municipio, a la Comisión del Agua del Estado de México, a la Comisión Nacional del Agua, a la Asociación Nacional de Empresas de Agua y Saneamiento o a la Universidad Autónoma del Estado de México donde con gusto, profesionistas en la materia les atenderemos.

Reciban un abrazo de su amigo, Luis Eduardo Mejía Pedrero. Comentarios al correo luislalo@yahoo.com.mx Twitter @cuencalerma o por Facebook

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