"LA TRIBU ENTERA"

Hace falta percibir más liderazgo. El buen periodismo

Por: Ricardo Joya

Difícilmente se puede acceder a ellas o ellos. Generalmente, las responsabilidades colman sus agendas y aparecen en algunas actividades públicas, donde los protocolos y los formatos establecidos, la logística, impiden acercarse a ellas o ellos y mucho menos entablar un diálogo.

Solamente podemos percibirles por ese “encuadre” y síntesis que transmiten los medios de comunicación o las redes sociales. Esa selección de frases de su mensaje no necesariamente alcanza a mostrar todo lo que representan ellas o ellos, y mucho menos lo que sienten o piensan, su perspectiva sobre los problemas y las soluciones.

Christopher Arterton –especialista en gestión política de la Universidad George Washington- señala que “la gobernabilidad democrática requiere liderazgo sobre la opinión pública, atención cuidadosa de la cobertura de noticias, habilidad para movilizar y mantener el apoyo público, y al mismo tiempo proyectar sueños y visiones”.

Eso significa que quienes tienen responsabilidades políticas, en un entorno democrático como el nuestro, deben mostrar liderazgo en la opinión pública, deben acreditar que sus temas son importantes para la mayoría y que las determinaciones que toman beneficiarán a sus gobernados. Eso implica que deben saber cuáles son los intereses de la población, sus necesidades más sentidas.

Arterton señala que deben “proyectar sueños y visiones” y eso ocurre poco, porque en realidad los “líderes políticos” deben atender las agendas -públicas y privadas-, así como los intereses de su proyecto político, sobre todo ahora que existe la posibilidad de reelección entre legisladores y presidentes municipales.

Cada día es más complicado ganar la batalla para que los temas de esos líderes políticos se posicionen en las agendas mediáticas y que, además, gocen de la credibilidad necesaria para influir en la mayoría de la población.

De acuerdo con diferentes sondeos de opinión, la confianza en las instituciones en México se ha deteriorado notoriamente. En el Edelman Trust Barometer 2018, apenas 28 por ciento de los mexicanos confiamos en el gobierno. De los 28 países incluidos en la muestra, solamente en Sudáfrica se tienen menos confianza en el gobierno que en nuestro país, con 14 por ciento. La media mundial es de 43 por ciento.

Ese dato, que dio a conocer el periódico El Economista, solamente por referir un ejemplo, debe encender las señales de alerta de los gobernantes y de quienes “lideran” los tres poderes: Ejecutivo, Legislativo y Judicial.

Es urgente que asuman su papel y dejen de mostrarse como figuras ajenas a las necesidades de la sociedad, al presentarse –exclusivamente- en ambientes totalmente controlados y en “escenografías” diseñadas para los eventos.

La ilusión de las redes sociales como “canales de comunicación” con la sociedad no han sido potencializadas por los actores políticos, quienes solamente se enfocan a informar sus agendas, algunas imágenes por las efemérides o, en algunos casos, si hacen o no ejercicio físico o la alimentación que llevan. Existe poco diálogo con la gente y menos solución a sus problemas.

El reciente escándalo en el que se encuentra Facebook, por el robo de una base de datos de 50 millones de personas usuarias de esa plataforma, a través de Cambridge Analytica, acredita que las redes –como en su momento se acusó a los medios “tradicionales”- pueden ser instrumento de manipulación, así como para realizar campañas masivas de desinformación. Lo advertimos hace meses.

Los líderes políticos se creyeron la historia de que a través de las redes era suficiente para que los ciudadanos, la población en general, los “percibiera” como líderes influyentes. Ya se ha acreditado que la existencia de bots y trolls, genera seguidores ficticios y reacciones simuladas, que solamente alimentan el ego de quienes los contratan, generándoles la sensación de que tienen “influencia”.

Es necesario que los líderes políticos comprendan la necesidad de establecer diálogo genuino y real, que interactúen en los diferentes espacios públicos: eventos, plazas públicas, medios como la prensa, la radio y la televisión, y –naturalmente- las redes sociales, pero en una dinámica donde la gente podamos percibirlos en sus “sueños y visiones”, como lo refiere Arterton. No basta mirarles en las fotografías que se publican o en los 20 o 40 segundos de su mensaje que se editan y transmiten.

Habría que recuperar otros géneros periodísticos como la entrevista, la crónica, el reportaje de fondo, el perfil, que nos permitan conocer con mayor detalle a quienes toman las decisiones que nos afectan a todos. Siempre será más sencillo y redituable dialogar con las personas –directamente o a través de los medios- que pelear con máquinas, porque… las máquinas no votan.

PERCEPCIÓN

El escándalo que se detonó hace unas semanas en la dirigencia nacional de CONCANACO-SERVYTUR por el desvío de 22.5 millones de pesos que recibió del Instituto Nacional del Emprendedor, pudo tener consecuencias y damnificados en el Estado de México.

VOTO 2018 PERCEPCIÓN

Más de 60 medios de comunicación se han aliado para operar “Verificado 2018”, que es una iniciativa -similar a otras aplicadas en Estados Unidos o Francia- para identificar y señalar noticias falsas sobre las elecciones en nuestro país. Enhorabuena por el trabajo que realizan y permitirá clarificar mucha información.

 

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