voz alta

En voz alta

Margarita, se Extravió

Por: Gerardo Viloria

Seis días después de su renuncia al Partido Acción Nacional (PAN), el pasado jueves 12, MARGARITA ESTER ZAVALA GÓMEZ DEL CAMPO, se registró para contender como candidata independiente a la presidencia de la República en 2018.

De esta forma, concluyeron más dos años de encuentro y exigencia con la dirigencia nación del PAN, por parte de FELIPE CALDERON HINOJOSA, para que ese instituto brindara la viabilidad a su esposa de ser su candidata a la Presidencia de la República en la próxima contienda.

Al no lograr su pretensión, ciñendo el engaño de una ciudadanía, MARGARITA dimitió a su partido para intentar lograr su aspiración por la vía independiente.

En su dimisión arguyó que la dirigencia de RICARDO ANAYA CORTES, al cancelar la vida democrática y causar una “gran división” interna del PAN, la obligó a participar de otra manera en el proceso electoral.

Afloran las preguntas: ¿Con qué autoridad moral MARGARITA ZAVALA predica de democracia cuando en el sexenio de FELIPE CALDERÓN el presidente manejó al PAN al más puro estilo del partido del gobierno?

¿Se olvida que CALDERON quiso colocar a ERNESTO CORDERO como candidato del PAN a la presidencia en el 2012 y no pudo?

Días atrás, el analista político y ex Senador panista JUAN JOSÉ RODRÍGUEZ PRATS, en el Consejo Nacional del PAN, en abril, acusó a FELIPE CALDERON de pretender imponer a su esposa como candidata, como lo hizo desde Los Pinos con los presidentes GERMÁN MARTÍNEZ y CÉSAR NAVA.

Adicionalmente, JUAN MARÍA NAVEJA, quien fuera subsecretario de Gobernación durante el primer año de gobierno de FELIPE CALDERÓN, advierte que éste “traicionó a la candidata presidencial JOSEFINA VÁZQUEZ MOTA”.

Más allá de lo relatado y de las reflexiones respecto a quién beneficia o perjudica su conducta, si es o no instrumento del Partido Revolucionario Institucional (PRI); la misma refleja, por parte de los cercanos a MARGARITA, una ambición política y de interés por encima de cualquier escenario.

El 15 junio de 2015, aunque no tenía alianzas dentro de su partido, MARGARITA ZAVALA anunció su proyecto presidencial y comentó que confiaba en que conocía al panismo, por tanto, creía que “decidiría bien”; de no ser así, optaría por la candidatura independiente.

Hace unos días, la propia MARGARITA mencionó en el programa de CIRO GÓMEZ LEYVA que evaluaría todas las opciones para contender por la presidencia.

Una interrogante que confirma lo apuntado: ¿No le fueron suficiente los seis años de su esposo para detentar el poder en México?

A parte de esto, al igual que “El Peje”, con su desplante, testimonia engreimiento, actitud mesiánica.

Se juzga, ella misma, como salvadora de nuestro sistema político. Repara: Quiero crear un proyecto de nación que “dignifique la política y beneficie a los ciudadanos”, en especial a los que ya no creen en los partidos políticos.

También, a pesar su militancia panista de 33 años, carrera legislativa, ser ex Primera Dama de México, en las cuales nunca sobresalió, evidencia desconocimiento de las raíces de la política, naturaleza de la historia y del poder.

La política llevará siempre la marca del cálculo, estrategia, la fuerza, el conflicto y el azar.

En cuanto a la historia, ésta fluye y, respecto al poder, éste muestra el control; es decir, la capacidad de hacer que los demás hagan lo que uno desea que hagan.

MARGARITA prueba carencia de ello cuando al solicitar a su hermano JUAN IGNACIO no declinara al PAN, éste lo hizo el 24 de septiembre de 2014. Lo cual afirma, no tener eco ni en su propia familia.

Además, ella y FELIPE CALDERON lo confirman al ser incapaces de convencer, simplemente, a RICARDO ANAYA de abandonar sus aspiraciones presidenciales, o bien, de convocar a los panistas para defender a su partido.

El periodista y escritor de Proceso, ALVARO DELGADO, especialista en temas del Partido Acción Nacional, comenta: MARGARITA una sola vez se postuló y perdió.

Fue en 1992 cuando para ser dirigente juvenil, la coordinación de su campaña la confió, en ese entonces, a su ahora esposo FELIPE CALDERÓN.

Si algo tan elemental, desde aquel tiempo, no se logró, en este contexto la pregunta que surge es: ¿Cómo pretende ahora, aspirar conducir los destinos de una nación donde se encuentran al mismo tiempo que los poderes institucionales, los poderes fácticos estatales, nacionales y extranjeros con intereses particulares, grupales y corporativos considerablemente poderosos, con características muy singulares y donde política, poder, mediación, diálogo y consenso son imprescindibles?

Ante ello, vale considerar que MARGARITA ZAVALA, sin duda, se extravió.

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